16 de marzo 2026 - 10:07

¿Puede la economía alcanzar la meta de crecimiento contemplada en el Presupuesto?

Los analistas vuelven a recortar sus proyecciones, mientras la sequía y la guerra en Medio Oriente dificultan aún más la situación.

Uruguay enfrenta presiones locales y globales que limitarán su crecimiento en 2026.

Uruguay enfrenta presiones locales y globales que limitarán su crecimiento en 2026.

Foto: Vecteezy

Las preocupaciones sobre el crecimiento económico se extienden tras un nuevo recorte en las proyecciones de los analistas, en medio de un contexto difícil en el plano local y atravesado además por la coyuntura internacional que marca la guerra en Medio Oriente.

La economía viene dando señales de estancamiento desde el segundo semestre del año pasado e incluso marcó su primera caída mensual en febrero, según muestran los indicadores adelantados como el Índice Líder de Ceres (ILC).

A esto se suman las preocupaciones por la sequía, cuyos impactos empiezan a sentirse en el agro y presionan a la cosecha de soja, cuya producción se verá afectada, más allá de la suba de los precios internacionales.

Las proyecciones privadas de crecimiento se distancian de las del gobierno

La actualización más reciente en las proyecciones fue la de los analistas, que las ajustaron a la baja en la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) que realiza el Banco Central del Uruguay (BCU), llegando al 1,61%, una reducción de 36 puntos básicos con respecto al 1,97% aventurado en febrero.

Sobresale además la dispersión entre las respuestas de los 22 especialistas consultados, que van desde un magro crecimiento de 0,3% para este año hasta un optimista 2,3%, una décima por encima de la previsión del Ejecutivo. A esto se suma la corrección a la baja del mes pasado del Comité de Expertos, que aguardaba un incremento de 1,8% del PIB.

Es que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) anticipaba un crecimiento de 2,2% para 2026, de acuerdo a las estimaciones contempladas en el Presupuesto. Sin embargo, ante la coyuntura actual, es posible que deba recalibrarlas en la próxima Rendición de Cuentas.

Preocupación por la sequía y la guerra en Medio Oriente

En el plano local, el riesgo principal que asoma es el impacto de la sequía, que ya se siente sobre algunos cultivos y presiona a los productores, más allá de los beneficios de la emergencia agropecuaria decretada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

El maíz y la soja empiezan a sentir los efectos del déficit hídrico y se espera una merma en la producción. Así, más allá de la mejora de los precios internacionales, la caída del volumen exportado se hará sentir en el crecimiento.

Al mismo tiempo, el inicio de la guerra en Medio Oriente se siente a nivel global y, dependiendo de su duración, promete con mantener en vilo a la economía de países desarrollados y emergentes, con el regreso de las presiones inflacionarias y escenarios de tasas de interés más altas de lo previsto.

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