El Comité de Estabilidad Financiera evaluó que la situación del sistema financiero y bancario en Uruguay es “estable” y que éste se encuentra en condiciones de sobrellevar adecuadamente los posibles riesgos que podrían afectar al país.
El Comité de Estabilidad Financiera evaluó que la situación del sistema financiero y bancario en Uruguay es “estable” y que éste se encuentra en condiciones de sobrellevar adecuadamente los posibles riesgos que podrían afectar al país.
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El Comité de Estabilidad Financiera —integrado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Banco Central del Uruguay (BCU) y la Corporación de Protección del Ahorro Bancario—, mantuvo una reunión ayer en la que analizó el contexto global y los factores de riesgo que subyacen a los acontecimientos actuales.
“El sistema financiero internacional sigue presentando vulnerabilidades y riesgos”, sostuvo el comunicado posterior a la reunión, que resume los principales temas tratados; entre ellos: la quiebra de bancos regionales en Estados Unidos y la guerra entre Rusia y Ucrania.
Asimismo, el comité consideró que “aunque los mercados redujeron sus expectativas sobre la senda de tasas de interés después de la quiebra de los bancos, todavía existen factores que pueden mantenerlas en niveles elevados por más tiempo, lo que podría desencadenar nuevos episodios de estrés en los mercados financieros. En este contexto, persiste el riesgo de que se produzca un mayor deterioro en las condiciones financieras internacionales, con mayor aversión al riesgo por parte de los inversores, condiciones de acceso al financiamiento menos favorables, mayor volatilidad y reducción del producto a nivel mundial”.
En función del contexto particular de Uruguay, en la reunión primaron dos socios comerciales, China y Argentina. En ambos casos, el gobierno monitorea de cerca el desempeño de sus economías por el impacto directo que podría tener algún problema de magnitud.
Finalmente, el Comité de Estabilidad Financiera concluyó que, “habiendo analizado y evaluado los factores de riesgo, sus canales de transmisión y los resultados de las pruebas de tensión realizadas, el sistema financiero doméstico se encuentra estable y sería capaz de procesar los efectos de una eventual materialización de los mismos”.
Las propias capacidades del sistema financiero, dentro de las que se destacan sus niveles de solvencia y liquidez, determinan que esté en condiciones de contribuir al manejo adecuado de los riesgos, facilitando de esta manera el desempeño presente y futuro de la economía”, señaló el comunicado como los motivos detrás de la tranquilidad.
Previo a la reunión del Comité de Estabilidad Financiera, el BCU había realizado una serie de stress test sobre los balances de los bancos del país, a través de la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF), para determinar el estado de cada una.
En ese sentido, el resultado del sistema bancario general fue que se mantiene estable frente a una hipótesis de crisis, con niveles sólidos de capital y liquidez, y niveles de créditos y depósitos mayores al período de la prepandemia de Covid-19.
Según el BCU, “el sistema bancario se encuentra en condiciones de soportar cambios macroeconómicos en un escenario adverso y en uno fuertemente adverso”, en ambos casos “manteniendo niveles de capital acorde a la regulación vigente”.
En marzo, mientras Estados Unidos atravesaba la quiebra de dos bancos regionales —entre ellos, el Silicon Valley Bank (SVB)—, el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó su evaluación periódica sobre el país.
En la misma, y entre otros puntos abordados, los analistas del organismo destacaron que, en medio de las turbulencias internacionales provocadas por el desplome bancario, el sector financiero de Uruguay mantuvo "una posición sólida", ya que los bancos han sorteado bien la pandemia de Covid-19.
Respecto a los bancos estatales, consideraron que "cuentan con cuantiosas reservas de capital y liquidez". "Las reservas de liquidez de los bancos son más que suficientes para soportar fuertes presiones de financiamiento mientras que los riesgos de contagio parecen ser limitados", afirmó el documento.
En cuanto a algunos bancos privados, el equipo técnico del FMI señaló que "los riesgos de solvencia" deberían "abordarse mediante suplementos de capital correspondientes y restricciones a la distribución de dividendos", piden.
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