16 de mayo 2024 - 10:35

Tasas y BCU: lo que espera el mercado financiero y el temor de que la decisión se electoralice

En la previa a una nueva reunión de Copom, las proyecciones sobre qué pasará con la TPM tienen en cuenta el antecedente reciente del sorpresivo recorte.

El Banco Central del Uruguay decide mañana qué pasará con las tasas de interés de referencia.

El Banco Central del Uruguay decide mañana qué pasará con las tasas de interés de referencia.

Foto: BCU

El Banco Central del Uruguay (BCU) está a las puertas de una nueva decisión respecto de las tasas de interés de referencia luego de que, en la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), tomara la decisión de suspender la pausa en el ciclo de bajas que se había anunciado a principio de año. ¿Cuáles son las expectativas del mercado financiero al respecto?

El Copom tendrá una nueva reunión mañana y, como siempre, las proyecciones respecto de qué pasará con la Tasa de Política Monetaria (TPM) comienzan a aparecer entre diferentes analistas y sectores. En ese sentido, el BCU publicó hace unos días, por primera vez, la Encuesta sobre Tasa de Política Monetaria y expectativas de inflación a mercados financieros.

Allí, los agentes consultados señalaron que no esperan cambios en la TPM en la reunión de mañana, con una mediana en las respuestas del 8,50%; nivel actual de las tasas de interés tras el último recorte de 50 puntos básicos que funcionó a modo de señal política para los sectores exportadores preocupados por el atraso cambiario y la pérdida de competitividad —aunque, para algunos analistas, también fue una señal del Banco Central en función de controlar las expectativas de inflación empresariales, todavía altas.

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Comparación de las expectativas de los mercados financieros antes y luego de la última reunión del Copom y la baja de la TPM.

Comparación de las expectativas de los mercados financieros antes y luego de la última reunión del Copom y la baja de la TPM.

En la encuesta, los mercados financieros —operadores primarios, aspirantes y AFAP— proyectan apenas una baja más en la TPM hasta fin de año, de 25 puntos básicos. Sin embargo, es interesante destacar que este escenario de estabilidad en 8,25% no era tal antes de la anterior reunión del Copom: en ese entonces, la expectativa señalaba una tasa de 8,75% hasta, por lo menos, febrero de 2025. Luego del último recorte, los agentes apuntan a que en agosto ocurrirá la próxima baja , y allí se mantendrá por los próximos 24 meses.

Respecto de las expectativas del mercado económico, en tanto, en marzo estos agentes apuntaban a una TPM del 9% en abril —el escenario más optimista apuntaba a un recorte de 25 puntos básicos hasta 8,75%—; mientras que el actual 8,50% recién se alcanzaría en febrero del 2025, en líneas similares a lo esperado por los sectores financieros.

Preocupación por el uso electoralista de la TPM

A pesar de que las expectativas generales señalan un escenario de estabilidad en el corto plazo, con una primera baja que se daría recién en agosto, los antecedentes de la última reunión del Copom habilitan a pensar que, de todas formas, podría suceder algo fuera de lo esperado a partir de una intervención política como la de abril.

En esto será clave la inflación —a diferencia del mes pasado donde fue el tipo de cambio el factor decisivo—, ya que si bien actualmente el IPC es coherente con la meta de 4,5% y hace 11 meses que se encuentra dentro del rango meta de 3%-6%; lo cierto es que las expectativas siguen desancladas en el horizonte relevante a 24 meses, tal y como señaló, por ejemplo, el economista José Licandro.

Con un nivel de TPM moviéndose en los límites entre una política monetaria neutra y expansiva, no habría margen para un nuevo recorte si se apunta a sostener el cumplimiento de los objetivos inflacionarios.

Pero año electoral las decisiones son más laxas y no siguen, estrictamente, las cuestiones técnicas; una cuestión que preocupa entre los analistas, ya que la presión política y el margen de corto plazo podría llevar a que, a pesar de ser inesperado, el BCU resuelva avanzar con otro recorte tras la reunión de mañana, pensando en resultados más inmediatos que, igualmente, puedan traer inconvenientes a largo plazo.

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