25 de abril 2026 - 12:40

Un bodegón porteño donde la tradición parrillera y la cocina casera definen la identidad del barrio

El Bodegón del Club Kimberley se consolida como un punto de encuentro en Villa Devoto, con una propuesta de parrilla a carbón, platos clásicos y un ambiente familiar que invita a disfrutar sin apuro.

El bodegón de Kimberley - Milanesa a la napolitana

Ubicado en el corazón del barrio porteño de Villa Devoto, en el norte de la Ciudad de Buenos Aires, El Bodegón del Club Kimberley nació con una premisa clara: devolverle al club su rol como espacio social y gastronómico. Impulsado por un grupo de padres vinculados a la institución, el proyecto logró revitalizar la vida comunitaria a través de una propuesta honesta, donde la cocina tradicional y el espíritu de barrio son protagonistas.

Hoy, el espacio es gestionado por cuatro socios, entre ellos el emprendedor gastronómico Walter García Díaz, y mantiene intacta esa esencia original. Con capacidad para cerca de 100 cubiertos, el lugar combina un salón de estética rústica —techos altos y ladrillo a la vista— con un patio al aire libre que se convirtió en uno de sus grandes atractivos. Allí, entre luces cálidas, mesas de madera y estufas para los días fríos, se despliega una atmósfera relajada, ideal para familias y grupos de amigos.

La propuesta gastronómica se define como un bodegón con parrilla a carbón, cuya carta recorre los grandes clásicos de la cocina argentina con foco en la calidad de la materia prima y el respeto por las recetas tradicionales. Las entradas abren el juego con opciones pensadas para compartir, como empanadas fritas de carne, buñuelos de acelga, bombas de papa y queso, rabas y bastones de mozzarella. Preparaciones simples, bien ejecutadas, que remiten de inmediato a la cocina casera y al ritual de la mesa compartida.

El bodegón de Kimberley - Empanada de carne 2

Entre los principales de El Bodegón del Club Kimberley, las milanesas ocupan un lugar central, con versiones que van desde la típica de ternera hasta variantes como napolitana, fugazzeta, funghi o roquefort. También se destacan los pollos en distintas preparaciones —al ajillo, a la provenzal o al champiñón— y opciones de pescado como el filet de merluza, siempre acompañados por guarniciones tradicionales.

La sección de pastas refuerza el perfil bodegonero con una oferta que incluye tallarines, ñoquis, ravioles y sorrentinos, acompañados de salsas clásicas y combinaciones más contundentes. A esto se suman platos especiales que resumen el espíritu del lugar, como la “Milanga” —milanesa con fideos a la carbonara y huevo frito— o los ñoquis KAC servidos en papillote, pensados para quienes buscan porciones generosas y sabores intensos.

El bodegón de Kimberley - Ñoquis KAC 2

La parrilla a carbón es otro de los pilares del lugar. Allí se cocinan achuras, embutidos y cortes típicos como tira de asado, bondiola y bife de chorizo, junto con recomendaciones del parrillero que amplían la oferta, como el ojo de bife al blue cheese o el pollo con cebolla caramelizada y hongos. El fuego, siempre a la vista, aporta carácter y refuerza la identidad del espacio.

Los postres recuperan sabores clásicos que completan la experiencia: flan, mousse de chocolate, panqueques con dulce de leche, chocotorta o vigilante, además de opciones para compartir. La oferta de bebidas acompaña con vinos, cervezas, cócteles simples y alternativas sin alcohol, mientras que el menú infantil y el servicio de take away refuerzan su perfil familiar y cercano para que todas las personas puedan disfrutar sus recetas, sin importar la edad ni ubicación.

El bodegón de Kimberley - Flan con dulce de leche y crema

A casi una década de su apertura, el Bodegón del Club Kimberley se consolidó como un verdadero punto de encuentro en Villa Devoto. Un lugar donde la cocina hogareña, las brasas encendidas y el espíritu comunitario conviven en armonía, ofreciendo una experiencia genuina que trasciende lo gastronómico y se conecta con la vida de barrio.

El bodegón de Kimberley - Salón con gente 2

Dirección: Joaquín V. González 3238, Villa Devoto.

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