En el barrio de Villa Luro, Puchero se presenta como una cantina contemporánea que recupera la tradición porteña en un entorno pensado para compartir en familia. El espacio cuenta con un salón amplio, terraza en el primer piso y deck sobre la vereda, lo que permite elegir sectores al aire libre, una opción valorada por quienes concurren con chicos. La propuesta gastronómica abarca platos asociados a la cocina casera y de inmigración italiana y española, que suelen resultar familiares para todos los integrantes de la mesa. Entre ellas destacan las milanesas en versión XL para compartir, pastas frescas elaboradas en el día, risottos, carnes y preparaciones de olla. Para los más chicos cuenta con el menú “Purretes”, que incluye milanesa de peceto con guarnición y tallarines con salsa fileto o crema. La carta se completa con entradas tradicionales, cazuelas, paella para dos y variantes vegetarianas. En el apartado de bebidas, la barra ofrece vermutería clásica y cócteles como Negroni o Dry Martini, además de vinos, cervezas, aguas y gaseosas. La combinación de cocina reconocible, espacios amplios y alternativas para compartir lo posiciona como un restaurante apto para salir a comer con niños, sin resignar variedad ni calidad en la experiencia.
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Salir a comer en familia puede ser un verdadero placer cuando el lugar acompaña. En Carmen, la casa de pastas de Palermo, la experiencia está pensada para que grandes y chicos compartan la mesa con comodidad y gusto. El espacio cuenta con sillas que se adaptan con seguridad a las mesas, para que los más pequeños estén bien integrados desde el primer momento. Para los chicos se ofrece una pasta infantil a 16.000 pesos, pero con una propuesta flexible: las familias pueden elegir el formato de pasta que prefieran y pedirlo con manteca, aceite o salsa de tomate clásica, opciones simples y sabrosas que suelen conquistar a los más chicos. La idea es adaptarse a los gustos de cada niño o niña, respetando sus preferencias y tiempos. Además, existe la posibilidad de pedir spaghetti sin gluten, elaborados con harina de maíz, que pueden servirse con las mismas salsas a elección. Todas las alternativas permiten personalizar el plato y hacer que cada integrante de la familia encuentre algo a su medida. Además de la carta de vinos y cócteles para los adultos, hay limonadas frescas, gaseosas y bebidas sin alcohol que completan el plan. Porque cuando el entorno se presta y la cocina se adapta con naturalidad a cada comensal, salir a comer con chicos deja de ser un desafío y se transforma en un plan que todos disfrutan —y quieren repetir.
Carmen
Dirección: Gurrchaga 1428, Palermo.
EL BODEGÓN DE KIMBERLEY
Para quienes buscan salir a comer en familia en Buenos Aires, El Bodegón del Club Kimberley, en el corazón de Villa Devoto, es una opción que combina cocina casera y vida de club. Nacido en 2016 por iniciativa de un grupo de “papás del club” con la intención de revitalizar el espacio social y acompañar las actividades deportivas y comunitarias que allí se desarrollan, hoy funciona como un verdadero punto de encuentro para vecinos y familias. Su propuesta incluye parrilla a carbón, entradas para compartir, milanesas en múltiples versiones, pastas, pollos y cortes tradicionales, además de postres clásicos y una carta de bebidas variada. El ambiente cálido —con salón y patio al aire libre— invita a reuniones distendidas, y su menú infantil, con milanesa o pollo con guarnición, pastas con salsa a elección o pechuga grillada, bebida y postre, reafirma su perfil familiar.
El bodegón de Kimberley - Milanesa a la napolitana
Dirección: Joaquín V. González 3238, Villa Devoto.
MONDONGO & COLIFLOR
En pleno Parque Chacabuco, otra alternativa ideal para salir a comer en familia es Mondongo & Coliflor, la cantina de barrio que imprime sabor casero a una histórica esquina con más de 100 años de tradición gastronómica y ambientación bodegonera. De martes a domingos, propone una cocina porteña honesta y reconfortante, con porciones abundantes y precios accesibles que invitan a compartir agradables momentos con los seres queridos. La carta recorre clásicos como empanadas, ensaladilla rusa y lengua a la vinagreta, milanesas napolitanas, guiso de mondongo, osobuco braseado, pastas caseras con salsas a elección y cortes a la parrilla, además de una sección de sanguchería XL en pan de masa madre, ideal para quienes buscan platos contundentes. Con salón y mesas en la vereda, postres tradicionales y un clima descontracturado, es un punto de encuentro perfecto para disfrutar recetas hogareñas en un entorno familiar y cercano.
Hierro propone una experiencia ideal para disfrutar en familia, con una carta que contempla especialmente a los más chicos sin resignar la calidad que distingue a la casa. En sus locales de Palermo y Nordelta, el menú infantil ofrece tres opciones de principales: tallarines caseros al huevo con salsa crema, pomodoro o rosa; milanesa de ternera con papas o ensalada mixta, o bastones de pollo crocante con puré o papas fritas, con bebidas como agua, gaseosa o limonada que se abonan por separado. Mientras los chicos disfrutan de platos abundantes y reconfortantes, los adultos pueden optar por cortes Angus Black madurados al vacío durante 30 días y cocidos a la leña de quebracho colorado, acompañados por vegetales de estación, vinos seleccionados y cócteles de autor. Todo se desarrolla en un ambiente moderno y hospitalario, pensado para que grandes y chicos compartan la mesa con comodidad y disfruten de una salida completa tanto en plena zona palermitana como en las afueras del Gran Buenos Aires.
Hierro
Dirección: Boulevard del Mirador 220, Nordelta; Costa Rica 5602, Palermo.
BRUCE GRILL STATION
Bruce Grill Station se posiciona como una de las opciones más atractivas en Parque Leloir para disfrutar salidas en familia, con una propuesta de impronta americana donde las carnes asadas a la leña y al ahumador ocupan el centro de la escena, acompañadas por hamburguesas smash de blend premium, sándwiches contundentes, pizzas y pastas que invitan a compartir. Pensado para recibir a grandes y chicos, el espacio cuenta con un menú kids que incluye cheeseburgers con papas fritas, chicken fingers, espaguetis o mac and cheese gratinado, todos con bebida y helado, lo que brinda una experiencia práctica y completa para las familias. La carta se complementa con cócteles clásicos y de autor, cervezas artesanales, vinos y una selección de postres ideales para extender la sobremesa. El local, inspirado en los tradicionales steakhouses al borde de las rutas estadounidenses, combina madera, hierro y una ambientación cálida que recrea el espíritu del Lejano Oeste y convierte cada visita en un plan ideal para compartir.
Bruce Grill Station - Salón 2
Direcciones: Martín Fierro 3246, Parque Leloir.
RESTAURANT MUSEO EVITA
En el corazón de Palermo, dentro de una histórica casona de 1923 que hoy forma parte del Museo Evita, Restaurant Museo Evita se presenta como una opción atractiva para disfrutar en familia. Con un amplio salón y un jardín arbolado que funciona como oasis urbano, el espacio combina patrimonio, gastronomía y comodidad en un entorno ideal para grandes y chicos. Pensando en el público infantil, el restaurante ofrece un menú especial que incluye plato principal, postre y bebida. Los más chicos pueden elegir entre milanesa de ternera con papas fritas o spaghetti con salsa de tomate, crema o salsa rosa. Para el momento dulce, hay flan con dulce de leche y crema o bocha de helado, acompañado de agua o limonada. De esta manera, Restaurant Museo Evita suma una alternativa familiar dentro de su propuesta gastronómica integral, permitiendo que tanto adultos como niños disfruten de una experiencia completa en un entorno con historia.
Restaurant Museo Evita - Patio y jardín 7
Dirección: Juan María Gutiérrez 3926, Palermo.
LA CAPITANA
En el barrio de Almagro, La Capitana combina bodegón porteño y vermutería en un espacio que rinde homenaje a Eva Perón y que, desde que abrió los sábados y domingos al mediodía, se consolidó como una alternativa atractiva para salir en familia. Su terraza, con sectores al aire libre y otros semitechados, suma comodidad para almuerzos distendidos, mientras que la carta -basada en clásicos de la cocina local- resulta especialmente amigable para ir con chicos: milanesa a la napolitana o a caballo con papas fritas o puré, pastel de papa gratinado, canelones con salsa y queso fundido y postres como flan con dulce de leche son opciones que suelen gustar a todas las edades y que pueden compartirse en la mesa. Aunque no cuenta con un menú infantil específico, ofrece platos conocidos que resuelven el paladar de los más pequeños, junto con limonadas y gaseosas para ellos, y una amplia selección de vermuts, aperitivos, vinos y cócteles para los adultos, en un entorno acompañado por tangos y boleros.
La Capitana Milanesa La Capitana 2
Dirección: Guardia Vieja 4446, Almagro.
BARRA CHALACA
Inspirada en las tradicionales cantinas del Puerto del Callao, Barra Chalaca —el proyecto del chef peruano Gastón Acurio— propone una experiencia distendida, con música alegre, platos abundantes y una dinámica pensada para compartir. Cebiches, arroces, chaufas, tallarines salteados y piqueos llegan a la mesa en porciones generosas que invitan a probar entre varios, una característica que la vuelve una opción atractiva para salir a comer en familia. Además, como los más chicos no siempre se animan a explorar nuevos sabores, el restaurante ofrece un menú infantil con milanesa de pescado acompañada de papas fritas, arroz blanco o tallarines a la manteca, y torta de chocolate como postre, una alternativa clásica que garantiza que todos encuentren algo a su gusto. En bebidas, la carta suma limonadas, jugos y gaseosas para los chicos, y cócteles como el Pisco Sour o el Chilcano para los adultos, en un entorno amplio y colorido, con locales en Palermo y Belgrano.
Barra Chalaca - Milanesa de pescado con pasta al pesto
En sus sedes de Parque Leloir y Tortuguitas Open Mall (TOM), Malcriado se presenta como una opción cómoda para salir a comer en familia, con espacios amplios y sectores al aire libre —terraza y área exterior en Leloir, y un salón en su sede en TOM— que permite disfrutar con tranquilidad cuando hay chicos en la mesa. La casa cuenta con “Malcriaditos”, un menú kids que incluye bebida y helado, con alternativas pensadas para los más chicos como tres empanadas, cuarto de pollo con papas fritas, tagliatelle a la bolognesa, choripán con papas fritas o hamburguesa con queso y papas fritas (para niños hasta 10 años). A esto se suman platos de la carta que suelen conquistar a toda la familia, como la Lasagna del Nene, de espinaca y bolognesa de bondiola; las hamburguesas de ojo de bife con mozzarella especiada y papas fritas, el asado o vacío al quebracho con guarnición a elección, o el tomahawk steak para compartir al centro de la mesa. Para acompañar, hay limonadas y gaseosas para los chicos, aguas saborizadas y jugos, y para los adultos una carta de vinos por copa o botella —con etiquetas de bodegas reconocidas— y cócteles de autor como el Negroni Malcriado o el Apple Green, que completan una salida familiar donde cada integrante encuentra su favorito.
En pleno corazón de Recoleta, Muyé se consolida como un plan ideal para disfrutar en familia, con una propuesta gastronómica de muy buena calidad y precios accesibles. Su cocina, pensada para acompañar cualquier momento del día, encuentra en el patio interno al aire libre uno de sus grandes diferenciales: un verdadero oasis urbano para relajarse y disfrutar puertas adentro. Para los más chicos, la carta suma un menú kids con dos opciones especialmente diseñadas que incluyen agua o gaseosa: milanesa de peceto al horno con puré cremoso de papas y maíz, o los clásicos mac & cheese, siempre rendidores y reconfortantes. La experiencia se completa con platos para todos los gustos y una sección dulce que invita a compartir, con tentaciones como la torta estilo vasca con higos o arándanos y crema inglesa, la tradicional key lime pie y una de las más elegidas de la casa, la carrot cake: húmeda, especiada y aromática, con nueces que aportan textura y un delicado frosting de queso crema que equilibra cada bocado.
MUYE carrot cake
Dirección: Ayacucho 1563, Recoleta.
MAGO
En Mago, donde el culto por la buena mesa y las carnes a las brasas marcan el pulso de cada servicio, también hay lugar para que los más chicos vivan su propia experiencia gourmet. Disponible todos los días, el menú infantil acompaña el espíritu del restaurante —con las brasas como grandes protagonistas y una cocina que celebra los productos de estación— con opciones pensadas especialmente para conquistar paladares pequeños. La propuesta incluye una hamburguesa de centro de ojo de bife, jugosa y sabrosa, con papas fritas o puré de papas, y ñoquis de ricotta, suaves y caseros, con salsa a elección (de tomate o crema). Y para coronar la experiencia con un toque clásico y siempre bienvenido, cualquiera de las alternativas se completa con un flan como broche dulce final. Un plan ideal para disfrutar en familia, sin resignar calidad ni sabor.
Mago
Dirección: Monroe y Montañeses, Belgrano.
GRAU CEBICHERÍA
En el Abasto, Grau Cebichería es una opción ideal para disfrutar con grupos numerosos. El salón es amplio, con sillones corridos que invitan a armar mesas largas y compartir, en un clima distendido que funciona tanto para reuniones familiares como para celebraciones entre amigos. La dinámica está pensada para pedir al centro y probar de todo: porciones generosas, sabores intensos y una cocina peruana que combina tradición y guiños contemporáneos. La carta despliega clásicos como la causa limeña, papa prensada aderezada rellena de pollo deshilachado y mayo casera, pescados enteros fritos o a la plancha, variedad de cebiches y arroces contundentes como el Aeropuerto o el Norteñito, y sopas que llegan humeantes a la mesa. Para los más chicos —o para quienes no se animan a los pescados— aparece un comodín infalible: la milanesa de pollo al panko con papas fritas, crocante por fuera y jugosa por dentro, que garantiza consenso en cualquier mesa. La experiencia se completa con una propuesta de bebidas que acompaña bien la intensidad de los sabores: pisco sour en distintas versiones, chilcanos refrescantes, cócteles de autor, limonadas llamativas y jugos naturales que permiten ajustar el maridaje según el plato elegido. El comodín: en la semana de 12 a 16 hay menú ejecutivo, una posibilidad diferente para cada día que incluye entrada, principal y bebida a 13.000 pesos.
GRAU CEBICHERÍA - CHIJAU KAY PESCADO FRITO
Dirección: Guardia Vieja 3372, Abasto.
HIERRO BODEGÓN
En la nueva camada de bodegones porteños que actualizan el formato sin perder esencia, Hierro Bodegón se destaca por su salón amplio, cómodo y de estética moderna que conserva la calidez clásica, un punto de encuentro para quienes buscan probar sabores reconocibles. La carta apuesta a las recetas que gustan a grandes y chicos, y que remiten a la cocina porteña más reconfortante: la milanesa de lomo —servida en versión napolitana, fugazzeta o suiza— es uno de los platos más pedidos por su tamaño generoso y su impronta bien casera; la tortilla de papa que llega en punto jugoso y se convierte en un infaltable para compartir al centro; los ravioles con salsa pomodoro casera cumplen con esa cuota de tradición que nunca falla, mientras que la parrilla despliega cortes que invitan a armar mesa grande. Pero si hay un momento clave para visitarlo es el domingo al mediodía. De 12 a 17, el menú Tutti transforma la salida familiar en un plan infalible de experiencia full parrilla. La propuesta incluye vermouth de bienvenida, tabla de charcutería de elaboración propia, clásicos del asado (chorizo, morcilla bombón, riñones provenzal y provoleta crocante), principal con bife de chorizo madurado, vacío de cocción en altura con chimichurri, papas rotas crocantes y mix de verdes, panqueque de dulce de leche para el postre y media botella de vino por persona, todo por 50.000 pesos, un formato completo y rendidor en pleno Palermo.
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