El presidente de la República, Yamandú Orsi, convocó para este jueves en Torre Ejecutiva a los principales actores políticos involucrados en la reforma del transporte metropolitano, en un intento por destrabar definiciones clave del proyecto que generó diferencias en el oficialismo y la oposición.
Yamandú Orsi convoca a ministros por seguridad y apura definiciones sobre el transporte metropolitano
El Poder Ejecutivo trabaja en dos frentes clave, un plan con más de 100 medidas y la definición del sistema de movilidad en Montevideo y Canelones.
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La inversión para transformar el transporte en Montevideo se estima en unos u$s 590 millones
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Avanza la reforma del transporte metropolitano en medio del debate sobre el modelo de movilidad de Montevideo
Orsi prevé presentar una batería de medidas en seguridad y definir cuanto antes el esquema del sistema metropolitano.
A la reunión asistirán el intendente de Montevideo, Mario Bergara, el de Canelones, Francisco Legnani, y la ministra de Transporte y Obras Públicas (MTOP), Lucía Etcheverry. El objetivo central será avanzar en el diseño del sistema y, especialmente, resolver el debate sobre la construcción de un túnel en 18 de Julio.
En ese marco, Legnani fue enfático: "Se ha definido que en el mes de marzo tenemos que tener cerrado el túnel sí, túnel no. También remarcó que la decisión "no admite más demora", reflejando la presión política para avanzar con la obra.
Un proyecto clave para el área metropolitana
La reforma del transporte metropolitano es una de las principales apuestas del gobierno, con el objetivo de mejorar la conectividad entre Montevideo y Canelones, donde se concentra buena parte de los desplazamientos diarios.
El plan prevé la implementación de un sistema tipo Bus Rapid Transit (BRT), con corredores troncales que unirían Ciudad Vieja con la Costa de Oro y otros puntos estratégicos, reduciendo tiempos de viaje y reorganizando el esquema actual.
Además, se analiza el desarrollo de infraestructura clave como estaciones multimodales y carriles exclusivos, con foco en mejorar la eficiencia del transporte público frente al crecimiento del parque automotor.
El túnel en 18 de Julio, el principal punto de conflicto
El punto más controvertido del proyecto sigue siendo la eventual construcción de un túnel bajo 18 de Julio, que permitiría a los buses atravesar el centro de Montevideo con mayor rapidez.
Desde el punto de vista técnico, esta opción es la que permitiría una mayor reducción en los tiempos de traslado, en un corredor considerado crítico para la movilidad metropolitana. Sin embargo, desde la Intendencia de Montevideo han surgido reparos vinculados al impacto urbano, tanto por las obras como por sus efectos sobre la actividad comercial y la circulación durante su ejecución.
Actualmente, el gobierno y las intendencias manejan distintas alternativas: avanzar con un túnel completo, reducir su alcance o directamente descartarlo. La definición es clave porque condiciona el diseño final del sistema, especialmente en el tramo más congestionado de la capital. Desde el Ejecutivo buscan cerrar una decisión política en los próximos días, tras meses de análisis técnicos, en lo que aparece como uno de los principales nudos de la reforma.
Orsi mueve agenda en transporte y seguridad
La convocatoria por el transporte se da en un contexto de fuerte actividad del gobierno en distintas áreas estratégicas. En paralelo, Orsi convocó a un Consejo de Ministros para el jueves 26 de marzo con el objetivo de ultimar los detalles del Plan Nacional de Seguridad, una de las principales iniciativas del Ejecutivo.
Según fuentes de Presidencia, es "muy probable" que ese mismo día se presente el plan, que incluiría siete ejes temáticos y más de 100 medidas. Días atrás, el ministro del Interior (MI), Carlos Negro, ya había expuesto la propuesta a nivel interno.
El impulso del plan de seguridad también generó movimientos en la oposición, que promovió una interpelación al ministro Negro para conocer en detalle la iniciativa. En ese contexto, el gobierno busca avanzar en paralelo en dos frentes clave: la seguridad pública y la transformación del transporte, ambos con alto impacto político y social. Con plazos exigentes y decisiones de fondo aún pendientes, la administración de Orsi entró en una etapa de definiciones en áreas estructurales, donde el resultado de estas negociaciones marcará el rumbo de su gestión.

