La petrolera argentina YPF confirmó que avanzará con exploraciones costa afuera en aguas uruguayas a fines de 2027 o comienzos de 2028, en busca de un yacimiento de hidrocarburos.
Los estudios geológicos indican que la zona comparte las mismas características de la Cuenca Orange, frente a Namibia, escenario de los mayores descubrimientos de crudo del mundo en los últimos años.
El bloque exploratorio está ubicado a 200 kilómetros de la costa de Uruguay y presenta profundidades de agua que alcanzan los 4.100 metros.
La petrolera argentina YPF confirmó que avanzará con exploraciones costa afuera en aguas uruguayas a fines de 2027 o comienzos de 2028, en busca de un yacimiento de hidrocarburos.
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Durante una disertación en la Bolsa de Comercio de Córdoba, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, describió el objetivo: "Si tengo que jugar una ficha, la juego, y la vamos a jugar, fines del 2027, principio del 2028 en Uruguay porque tenemos el 100%".
Marín no ahorró superlativos para describir las expectativas de la compañía y dijo: "Es algo gigante y, si da bien, venimos a la Argentina e YPF se va a dedicar a la Argentina. Esto puede ser mucho más grande que Vaca Muerta. Si se da, puede llevar millones y millones de barriles de producción".
El área en cuestión es el bloque OFF-5, ubicado a unos 200 kilómetros de la costa uruguaya, con una extensión aproximada de 17.000 kilómetros cuadrados y profundidades de agua que llegan a los 4.100 metros. YPF adquirió el 100% de esa concesión en diciembre de 2023 a través de su controlada Miwen S.A., mediante un contrato con la estatal uruguaya Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap) con un plazo de 30 años.
El anuncio de Marín llega en un momento particular para el bloque OFF-5, sobre el que YPF ya había firmado en noviembre de 2025 un acuerdo de farm-out con la petrolera italiana Eni, mediante el cual esta última se quedaría con el 50% de participación y asumiría la operación del proyecto una vez cerrada la transacción. Sin embargo, ese cierre seguía condicionado a la aprobación de las autoridades uruguayas. Según el último reporte anual de YPF ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), al 31 de diciembre de 2025 el traspaso continuaba "sujeto al cumplimiento de condiciones de cierre". Eso explica que Marín, en julio de este año, siga refiriéndose al 100% de la propiedad del bloque en cabeza de la compañía argentina.
El ejecutivo explicó que la decisión de avanzar con la exploración se apoya en estudios geológicos sobre la evolución de los márgenes del océano Atlántico, que muestran condiciones similares a las de zonas productoras del continente africano. "África y América estaban juntos, empezaron a separarse y hace millones de años se formó una cuenca. Esos depósitos son los que generan petróleo. Todo lo que da en África da en América y viceversa", explicó Marín.
Esa comparación no es nueva ni exclusiva de esta ocasión: la propia YPF señaló en comunicados previos que el bloque OFF-5 presenta similitudes geológicas con la Cuenca Orange, frente a la costa de Namibia, donde en los últimos años se registraron algunos de los mayores descubrimientos offshore del mundo.
Uruguay abrió la totalidad de su plataforma continental a la exploración petrolera, y los siete bloques costa afuera del país cuentan hoy con contratos vigentes, con la participación de compañías como Shell, la estadounidense APA Corporation, YPF y Eni. Según cifras difundidas por operadores del sector, el potencial de recursos estimado en esas áreas ronda los 30.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, aunque las probabilidades de éxito en cualquier área puntual siguen siendo bajas.
El propio Marín reconoció públicamente ese carácter incierto en otras oportunidades: "No encontramos petróleo todavía; vamos a hacer todo lo posible. Eso es exploración". En esa misma ocasión, medios especializados citaron que, según la geología, las chances de hallar petróleo en el área uruguaya son inferiores al 50%, aunque el CEO manifestó tener una expectativa más optimista.
Según lo anunciado, las tareas de exploración offshore en el bloque están previstas para fines de 2027 y comienzos de 2028, con el objetivo de determinar si existe un yacimiento comercialmente explotable en aguas uruguayas. Antes de esa instancia, resta la etapa de reprocesamiento e interpretación de la sísmica 3D, un paso previo indispensable para decidir si se perfora un primer pozo exploratorio.