Una vez superada esta etapa inicial se trasladan las plantas a camellones de corteza de pino, medio que favorece el desarrollo de las delicadas raíces del arándano. Con el fin de mantener esas estructuras en la línea de cultivo se emplea el método mulching (cobertura plástica de la superficie del camellón). El fruto del arándano, conocido como blueberrie en los países anglosajones, es de color azul metálico y presenta una delgada película de cera que le confiere opacidad. Tiene un alto valor nutritivo en fibras y minerales, con pocas calorías, y es un comprobado producto natural-antioxidante (es decir, retardala degradación de las células del cuerpo). Estas cualidades animan a Guillermo Marcó a afirmar que su consumo «no es una moda» y que ha pasado a ser una necesidad en la dieta de muchos habitantes norteamericanos y europeos.
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