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19 de mayo 2006 - 00:00

Buscan mejorar los rendimientos

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La producción triguera está en la mira, y este hecho coincide con el evento más importante del sector, que se desarrolla en Mar del Plata.
La correcta elección del material genético a sembrar y la interacción entre el genotipo y el ambiente continúan siendo los mecanismos que permitirán disminuir las brechas entre rendimientos potenciales y reales.

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El primero de los ejes tecnológicos abordados por A Todo Trigo en el Sheraton de Mar del Plata fue el de la brecha existente entre potencial de rendimiento y resultados reales a campo. El panel coordinado por Graciela Marín, del INTA, fue abierto por Daniel Calderini, de la Universidad Austral de Chile, quien comenzó la serie de disertaciones técnicas del seminario organizado por la Federación de Acopiadores de Granos refiriéndose a la creciente demanda mundial de alimentos y al hecho de que desde mediados del siglo XX la superficie cultivada con trigo en el mundo no ha cambiado. «Por lo cual, a la hora de dar respuestas, el camino es el incremento de los rendimientos», dijo.

Según lo expresado por el especialista, en la actualidad los rendimientos medios mundiales de trigo están en el orden de los 2,8 mg ha-1, y en base a los requerimientos de la demanda futura se estima que deberían alcanzar los 4,4 mg ha-1 hacia el año 2025. Esto plantea un gran desafío, ya que el rendimiento debería incrementarse a un promedio de 80 kg ha-1 año-1 cuando el aumento medio mundial durante el período iniciado con la revolución verde (1960-2004) fue de aproximadamente 41,7 kg ha-1 año-1. El desafío de incremento de rendimiento no será una tarea sencilla tanto desde el punto de vista del mejoramiento genético como del manejo del cultivo.

Hay una relación estrecha entre el rendimiento y el número de granos por unidad de superficie. El número de granos se determina durante un período crítico que va entre 20 días previos y 10 días posteriores a la floración. Allí, la relación entre la cantidad de radiación fotosintéticamente activa y la temperatura durante el período crítico (denominada cociente fototermal) son las variables ambientales que explican el rendimiento y que diferencian resultados entre distintas regiones. En el período de prefloración es importante la determinación del peso de granos. «Debemos aumentar la tasa de llenado. Para lograrlo estamos trabajando con Inglaterra buscando materiales que nos permitan mejorar el peso de los granos sin aumentar la duración del ciclo del cultivo.»

  • Alternativa

  • Según Calderini, aunque el mejoramiento genético incrementara el potencial de rendimiento mediante cultivares que lograran establecer un mayor número de granos por unidad de superficie para un mismo valor de cociente fototermal, esto no modificaría las diferencias entre zonas, excepto que hubiera un avance genético del cultivo de trigo diferencial entre países. Por lo tanto, las posibilidades de incrementar los rendimientos a futuro dependerán en buena medida de la diferencia entre los rendimientos actuales y los potenciales en cada zona productora.

    Una de las alternativas para incrementar los rendimientos actuales y así disminuir la diferencia con el potencial sigue siendo la correcta elección del material genético a sembrar. Pero además debe considerarse la interacción genotipo x ambiente. Un aspecto central es la identificación de los factores que limitan el rendimiento en una zona de producción. Para ello resultan de gran utilidad los modelos de simulación, ya que permiten identificar algunos de los posibles factores limitantes del rendimiento y de esta forma delinear las estrategias para disminuir la brecha respecto del potencial.

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