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2 de noviembre 2006 - 00:00

Hora de aumentar la oferta de carne

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La actividad ganadera está a la expectativa de las mejoras en la cadena de ganados y carnes.
Desde hacía mucho tiempo, la ganadería argentina no enfrentaba condiciones tan favorables para su crecimiento. En el orden externo, la aparición de la gripe aviaria, el descubrimiento de casos de «vaca loca» en los Estados Unidos, el abrupto descenso de los stocks ganaderos y de los subsidios en Europa, y la irrupción en el consumo de un buen número de economías emergentes impulsaron un aumento de la demanda de carnes rojas. En el plano local, una economía creciente a tasas altas desde el año 2003 generó un aumento en la demanda.

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Tuve la oportunidad de asistir este año al decimosexto Congreso Mundial de la Carne realizado en Australia. Allí todos los temas giraron en torno de cómo será el mercado de proteína animal en el año 2020, cuando se estima que habrá en el mundo más de 9 mil millones de habitantes y muchas menos hectáreas destinadas a producir alimentos, porque una parte de las tierras arables se orientarán a cultivospara biocombustible. Se presenta entoncesuna situación en la que la demanda de proteína animal será sostenida, con lo que los factores de sanidad, trazabilidad, bienestar animal y confiabilidad comercial (uno de los temas de los que más se habló) no serán una aspiración sino más bien una obligación que demandará estar a la altura de las circunstancias. Nuestra región especialmente, porque desde mi punto de vista América latina cuenta con posibilidades superiores a las del resto (Europa, América del Norte, Africa) para atender la creciente demanda. La Argentina tendrá que estar preparada para no desaprovechar el favorable contexto que con seguridad se le presentará.

Desde la época de Manuel Dorrego y hasta nuestros días, los sucesivos gobiernos han tomado muchas medidas orientadas a mantener un precio razonable para la carne vacuna, equilibrado con el poder adquisitivo de la población. Estas políticas han sido generalmente restrictivas: como la oferta no era suficiente se actuaba limitando la demanda. Es hora de pensar en el sentido inverso, es hora de pensar en hacer crecer la oferta.

  • Asignatura pendiente

  • Quienes estamos inmersos en este negocio conocemos cómo explotar un novillo, el rendimiento por res, cómo comercializarlo tanto en el consumo doméstico como en el exterior, etc. Pero es evidente que no supimos crecer: crecer en stock, en kilos de carne, en cantidad y presentación.Teniendo las condiciones climáticas que tiene nuestra república, teniendo una demanda interna de las más grandes del planeta y una externa que no cede, vendiendo medias reses, cortes con hueso, carne enlatada, menudencias, cortes envasados, carne en manta; con todo eso, la materia pendiente sigue siendo el crecimiento.

    No hace falta explicar lo importante que es crecer, ya sea para un país, un peón, un industrial, un alambrador, un productor, un oficinista, un veterinario, un vacunador, para cualquiera. La aspiración de todos es estar dentro de un trabajo próspero, constante y duradero. Se trata de una necesidad tan elemental como lo es el alimento para las personas. De más está decir que tenemos las condiciones para crecer. El asunto es poder hacerlo sin dañar a nadie.

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