Se espera
una mayor
demanda
de maíz y
problemas
con su
abastecimiento
por
la creciente
utilización
de
etanol.
La reciente firmeza del mercado de maíz obedece, además de la reducción en el área prevista en el curso de esta campaña en los Estados Unidos, al importante auge que ha tomado el uso alternativo de este cultivo para la producción de etanol, lo que determinará en esta campaña una importante merma en los stocks finales de los Estados Unidos.
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Además de este importante factor, hay que tener en cuenta que la campaña recién se inicia y, aunque el escenario climático se muestra hoy benigno, no se pueden descartar inconvenientes más adelante.
En EE.UU. existen en la actualidad 97 plantas operativas de etanol, pero hay otras 35 en el proceso de construcción, y éstas se encontrarán operativas antes de fin de 2006. Con la capacidad actualmente instalada, este país cuenta con una producción teórica de 4.500 millones de galones al año. En el curso de la campaña anterior, se dedicaron 40,64 millones de toneladas de maíz para producir este biocombustible y esta cifra se elevará en este ciclo a nada menos que 54,6 millones. Pero además, EE.UU. proyecta un incremento en las exportaciones de maíz de 6%, alcanzando de este modo una cifra idéntica a la de la producción de etanol, o sea de 54,6 millones, por efecto de la menor competencia internacional y al recorte en las exportaciones de trigo forrajero.
El crecimiento en el uso de maíz en los EE.UU. tiene una importante significación para nuestro país, pues a pesar de encontrarnos productivamente muy por detrás de EE.UU., seguimos siendo el segundo exportador del mundo detrás de ellos.
China importaría
Algunos analistas incluso señalan que China, para el cual se proyectan este año exportaciones de 4 millones de toneladas, no llegue a materializar estas ventas y se convierta en un importador neto a partir de la próxima campaña, lo que contribuirá a la firmeza del mercado internacional.
El USDA estima que nuestro país producirá 17,5 millones de toneladas en la campaña 2006/07 con exportaciones del orden de los 11,5 millones.
Los números de maíz revelados por el USDA son tan elocuentes que la demanda no puede darse el lujo de un fracaso, siquiera parcial, en la cosecha norteamericana, principal productor de este producto, con una capacidad contributiva mundial de 40%. También el equilibrio es delicado para los cultivos de trigo y, en alguna medida, para los de soja.
En trigo, el escenario productivo de los EE.UU. ya se encuentra bastante comprometido por el mal clima reinante en el curso de casi todo el invierno y esta circunstancia, asociada al rumor de restricciones a las exportaciones de nuestro país, elevó las cotizaciones a los niveles más altos de los últimos nueve años. En soja, aún con una buena cosecha, el esquema de importaciones chinas permanece intacto en 27 millones de toneladas con varios analistas consignando que esta cifra luce bastante conservadora. Las importaciones de ese país en el mes de abril pasado alcanzaron los 2,57 millones de toneladas, comparado con 1,9 millón del año anterior.
En el período comprendido entre octubre del año anterior y abril de este año, China importó 15,044 millones de toneladas de porotos de soja, o sea 11% más que en idéntico período del año anterior.
Freno
Sin embargo, algunos analistas económicos consignan que la nueva política monetaria china, tendiente a permitir que su moneda se revalorice contra el dólar, impondría un freno a su creciente economía, desacelerando su crecimiento y la importación de materias primas, actividad que recientemente generó este boom de los commodities, que en esta semana tuvieron una corrección importante en sus cotizaciones.
El USDA informaba esta semana que ya se encuentra implantada 85% del área correspondiente a maíz en los EE.UU., comparado con 70% de la semana anterior y 77% del promedio de los últimos cinco años.
En soja, ya se sembró 33% del área a dedicar con este cultivo, comparado con 18% de la semana anterior y 35% del promedio histórico.
El trigo de primavera ya se implantó en 79%, versus 57% de la semana anterior y 88% del promedio.
El estado de los cultivos de trigo de invierno sigue siendo precario; 36% se encuentra en situación «buena a excelente», lo que implica una mejora de un punto con respecto a la semana anterior. El año anterior a esta altura, 55% de los cultivos alcanzaban este nivel.
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