Esta situación, no siempre bien comprendida por los vendedores, forzó a la exportación a implementar una retención de 10% del valor del contrato reembolsable a los 120 días de la fecha original de pago en pesos. Hoy esto ya es uso y costumbre. El tema ahora se plantea con los contratos forward que se están empezando a realizar, especialmente con trigo de la próxima campaña, es decir, para diciembre/enero próximos. Estos contratos, obviamente, son celebrados en dólares teniendo en cuenta el actual nivel de retenciones de 20%. Ciertamente, la Argentina ha perdido en varios sentidos previsibilidad y nuevamente esto da lugar a algunas actitudes poco razonables. La cuestión es que el show debe continuar y hay que buscar formas para que ello ocurra. En el caso específico de estos nuevos contratos, propongo:
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