La actividad avícola se expande en toda la provincia de Entre Ríos y el aumento de costos es un tema que inquieta a industriales.
El acuerdo de precios con el gobierno se mantiene; lo único que lo puede hacer peligrar es el tema de los fletes que ya fue planteado por nosotros al gobierno.» Esta frase corrió por cuenta de Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas, durante una jornada realizada en Concepción del Uruguay por el Círculo Argentino de Periodistas Agrarios (CAPA).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Periodista: ¿Cómo impactó la gripe aviaria en la Argentina?
Roberto Domenech: El impacto económico es muy grande. Sin ninguna duda, este año el crecimiento mundial que toda la industria tenía previsto que era de 4% sobre 85 millones de toneladas de pollo, pero este consumo prácticamente no va a poder concretarse. Esto implica en países de mucha producción y mucha exportación, principalmente Brasil, en haber tenido que hacer un ajuste de 20% en su producción, no en todas las empresas, pero sí en el grueso o en las más significativas. EE.UU. también ha reducido gran parte de su producción, aunque, en el caso de ellos, en general, todo lo que es pechuga se consume en el mercado interno. Para tener una idea, era un producto que se estaba comercializando en 1.500 dólares la tonelada y, actualmente, lo ha estado vendiendo en 500 y 550 dólares. El precio en general ha bajado; esto tiene que ver con un cambio de stocks de precios en octubre de 2005. La pechuga estaba en 3.000 dólares la tonelada, llegó a valores de 1.700 dólares y hoy se comienza a reestabilizar en 2.200 dólares con una suba progresiva. Este año va a estar acotado el precio alrededor de esos valores y quizá 10% más como máximo.
P.: ¿Y en la Argentina?
R.D.: En la Argentina no hemos sentido un gran impacto económico porque, más allá del acuerdo firmado con el gobierno, el pollo ha estado por debajo de esos valores; esto tiene que ver con una mayor oferta en el mercado interno, pero también estamos satisfechos con el comportamiento del consumidor que ha tenido confianza en el mensaje y en el producto. Estamos haciendo un récord de consumo de pollo, casi situándonos para este año en 29 kilos, que no es un consumo de hábito y no es un consumo del cual podemos esperar sostenernos en él. En materia de exportación, preveíamos 180 mil toneladas para este año y creemos que vamos a estar manejando 150 mil o 155 mil y no más. El proyecto siguesiendo el mismo para el año que viene; no hay cambios sobre las estimaciones, pero sin dudas hay que esperar el comportamiento del segundo semestre del año.
P.: Había rumores de que quizá no podrían seguir manteniendo el acuerdo de precios con el gobierno. ¿Esto se desmiente?
R.D.: El precio que tenemos comprometido con el gobierno es de $ 2,70 más IVA a nivel mayorista. Ese precio proyectado está dando, en general, 3,99 en el comercio y en las bocas de supermercado. Otras presentaciones de pollo se están manejando con otros valores, pero eso no representa más de 20% de la venta habitual. De parte nuestra, no hay ningún inconveniente para mantener ese precio. No obstante, hemos tenido cambios apreciables de costos. Pero tampoco tiene sentido plantearlo cuando los niveles que estamos manejando son, en el contexto mayorista, inferiores al compromiso de no superar que tenemos en nuestro acuerdo. En este momento, necesitaríamos mantener los $ 2,70, pero hay que resolver un tema que quedó pendiente desde el primer acuerdo de precios. El pollo no puede costar lo mismo producido en Entre Ríos, en Salta, en Tierra del Fuego o en Buenos Aires. Nosotros hemos hecho una propuesta para una incorporación porcentual de fletes y entendemos que eso podría asegurarnos llegar a fin de año con el acuerdo firmado.
Autolimitación
P.: ¿Con el aumento de ciertos insumos puede subir ese precio fijado?
R.D.: Con el aumento de los insumos, suben los costos. Nosotros, en el precio, lo que hicimos desde el primer acuerdo fue lograr un entendimiento de que éste es un mercado que responde a mercado, a oferta y demanda. Lo que sí hicimos fue autolimitarnos en un precio ante una demanda que superara la posibilidad de la oferta.Tenemos firmado que las empresas y el centro se comprometen a no superar $ 2,70 más IVA al precio mayorista y respetar el mercado a la baja. Esto es lo que nos ha permitido tener oscilaciones de precios, no tener que estar haciendo ningún tipo de especulación en cuanto a cómo mantener el precio. Y sí como se dio durante los últimos 5 meses del año pasado con una demanda muy alta en algunas semanas, el pollo de golpe se terminaba a las seis y media, y al día siguiente, había de nuevo, pero el precio no se superaba.
P.: ¿Cómo los afecta el tema del gas?
R.D.: El tema del gas en la provincia de Entre Ríos y en Buenos Aires impacta mucho en el costo. Tenemos dos tipos de gases en utilización que son el licuado, que se usa en las granjas -que nunca tuvo precio regulado-, y el gas natural, que va para las industrias. En el caso de las industrias, el gas es otro de los elementos que han aumentado y también actualmente hay un problema importante con el gasoil: no está alcanzando, no se tiene disponible toda la cantidad de gasoil que la industria está demandando. En esto están trabajando las empresas junto con las cámaras locales, más lo que nosotros vamos informando en virtud de que el gobierno es el que nos pide que los mantengamos informados. Así, se van solucionando los problemas.
P.: ¿Notaron algún movimiento con el tema de los alimentos sustitutos a la carne?
R.D.: En su momento, fue muy importante el tema de las carnes sustitutas. La Argentina es carnívora por naturaleza, y dentro de las carnes, la carne roja es una tradición que todos tenemos el hábito de comer; esa tradición no cambia automáticamente. Cuando la carne sube de precio, hay una transferencia importante de consumo, y cuando la carne baja de precio, hay una recuperación importante del consumo. En ese ir y venir, normalmente el sector ha tenido un rédito, ha quedado un hábito. Este año estamos manejando un consumo de 29 kilos por habitante, cuando nuestras estimaciones eran de 27 kilos como máximo. El pollo está muy accesible porque se encuentra por debajo de 10 pesos la unidad que es muy grande. Creo también que necesitamos que se reactive un poco más la exportación para equilibrar la oferta en el mercado interno.
P.: ¿Cuál es el punto de indiferencia de la actividad?
R.D.: Hoy debería ser lo que estamos atravesando como valor promedio de venta, que es 2,45, aproximadamente.
Dejá tu comentario