Rodolfo Tarraubella explica la necesidad de certificar la producción para responder a estándares internacionales.(izquierda) Crece y se desarrolla la producción de orgánicos en el país, pero responde a mayor demanda internacional.(derecha)
El 95% de la producción de alimentos orgánicosque produce la Argentina se exporta a Estados Unidos, Suiza y la Unión Europea y genera unos 40 millones de dólares anuales», sostuvo Rodolfo Tarraubella, presidente del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO) en declaraciones a este diario.
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Rodolfo Tarraubella: Un alimento orgánico tiene que cumplir determinadas condiciones. Primero hay que considerar que los orgánicos son un sistema que debe ser sustentable en el tiempo, no pueden utilizarse insumos de síntesis químicas, es decir no puede haber agroquímicos ni pesticidas y no pueden usarse insumos transgénicos. Algo fundamental es que debe mantenerse o incrementarse la fertilidad de la tierra. Debe ser una agricultura racional, no debe tener sobreexplotación. En el caso de los animales hay que respetar el bienestar de los mismos, y por último y no menos importante, tiene que haber una certificación clara y rotulada que permita al consumidor saber que ese alimento ha pasado por estas normas y tiene una certificaciónde calidad. En el caso argentino se llama « certificación de tercera parte», donde hay una certificadora privada que controla que la norma orgánica se cumpla. Y en lo que hace a los alimentos industrializados, no sólo 95% de los productos deben ser orgánicos sino que no pueden utilizarse colorantes, conservantes, saborizantes de síntesis química durante el proceso industrial.
P.: ¿Qué es lo que más se produce y cuánto se exporta?
R.T.: Del total de la agricultura orgánica, 95% se exporta; por este motivo uno responde a la demanda internacional. Casi 50% de nuestra producción está basada en cereales y oleaginosas con gran predominancia de la soja, el trigo y el maíz orgánico. Luego tenemos frutas, somos los mayores productores de pera y manzana. También, en un tercer lugar, hay hortalizas con una gran predominancia de la cebolla y el ajo. Y dentro de los productos industrializadoscrecieron mucho el azúcar,el vino y el aceite de oliva. En los productos de origen animal son de destacar la carne y la miel. La Argentina exporta mucho a la Unión Europea, a Suiza y a Estados Unidos y muy poco a los países limítrofes. Los ingresos de estas exportaciones rondan los 40 millones de dólares anuales.
P.: ¿Qué se consume en el mercado interno?
R.T.: Lo que más se vende en el mercado interno son las hortalizas, que son muy variadas y se venden a través de dos canales, una es la canasta a domicilio y la otra, el supermercado. Es muy poco lo que se consume en el mercado interno de cereales o productos derivados de los animales. El producto orgánico, depende de cuál sea, tiene un diferencial de precios que puede oscilar entre 10% y 100%.
P.: ¿Cómo se trabaja en un campo orgánico?
R.T.: Un campo orgánico demora cuando sale de ser convencional pero en seguida, al no matar de forma indiscriminada, a toda plaga le aparece una contraplaga, un insecto predador del mismo. Entonces se trabaja con el control biológico de plagas; para lograr esto se utiliza mucho la rotación de los cultivos. También existen los insumos permitidos, que no son contaminantes. Por otra parte, en las producciones orgánicas se necesita una menor superficie para lograr una unidad económica. También es importante el asociativismo que tiene que haber entre grupos de productores para poder exportar con niveles de calidad sostenibles. En la Argentina existe una agricultura de sustento de familias que no tienen que salir a comprar los productos sino que se les enseñó a formar huertas para autoabastecerse.
P.: ¿Cuáles son los beneficios de un alimento orgánico?
R.T.: Al consumir productos orgánicos se intenta comer la menor cantidad de residuos que quedan en los alimentos, por ende también en nuestro organismo, y que afectan básicamente a los mecanismos de inmunidades. Por otra parte, el sabor de un producto orgánico siempre es más intenso. Un producto que no es orgánico tiene residuos de pesticidas y normalmente con el pasar del tiempo aquellos pesticidas que fueron utilizados son prohibidos, con lo cual cuando uno ingiere estos alimentos, al mismo tiempo está ingiriendo residuos de pesticidas.
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