Carne: sube el precio del ganado en pie y ya se preguntan si habrá un traslado hacia las góndolas

Economía

En los últimos días las categorías de consumo registraron un marcado incremento en los valores a los que se rematan las vacas, con lo cual se habría terminado el tiempo en el que la ganadería se mantuvo impávida ante los embates de la inflación.

El incremento de precios por kilo vivo se esperaba para marzo, cuando habitualmente se reactiva el consumo luego del período vacacional. Sin embargo, pareciera que la propia cadena productiva no resistió más y forzó una fuerte suba en los valores corrientes. Eso es lo que ocurrió en la jornada de ayer en el Mercado AgroGanadero de Cañuelas, donde a pesar de la buena oferta (ingresaron 8.524 vacunos) se alcanzaron valores cercanos a los $420 para novillitos y vaquillonas y $400 para novillos.

Leonardo Rafael, titular de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores aseguró a Ámbito que “la semana pasada se habían registrado incrementos leves, pero el viernes último la hacienda en pie pegó un salto del 25%, siempre considerando la calidad de los lotes. Este martes volvimos a superar los valores del viernes. Esto hace que en el mostrador se vaya a notar un aumento de entre $300 a $400”.

Impacto en las góndolas

En cuanto a los precios en la góndola, Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de la Carne (CICCRA), señaló en diálogo con Ámbito que “en lo sucesivo debemos observar si ese aumento se convalida en las góndolas, ahí veremos cuál es la reacción de los consumidores”. Es que las carnicerías aumentaron sus ventas en los últimos meses porque la carne no acompañó el ritmo de suba de otros alimentos. Si ahora la carne vacuna sube su precio, es probable que el comprador deje de optar por esa proteína animal y se vuelque a otras carnes alternativas.

En el sector consideran que la recomposición del valor de la hacienda en pie no sólo era algo esperable sino más bien algo necesario para toda la cadena, en especial para quienes se dedican al engorde a corral. Juan Eiras, referente de esa actividad, señaló a este medio que “agotada la oferta estacional y luego el refuerzo de hacienda hacia los engordes que generó la seca, tenía que venir una recomposición de precios. Lo que paso en los últimos días es el inicio de la recuperación del 70% de atraso que tenía la hacienda contra el IPC.”

Según Eiras, los feedlots venían sufriendo el aumento del costo de alimentación que comenzó hace un año con el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. “Antes de eso, el maíz costaba $19.000 la tonelada y hoy se mueve entre $50.000 y $60.000. Bienvenido el periodo de recuperación, con valores razonables que permitan producir y vender un producto con rentabilidad, porque desde hace seis meses vendemos permanentemente por debajo del costo de producción”.

El aumento de precios es una realidad y no quedan dudas de que será un problema grave para el Gobierno, puesto que la carne registraba precios muy por debajo de los del resto de los alimentos y permitía equilibrar el IPC.

Cambio de tendencia

En tal sentido, Victor Tonelli, consultor ganadero de larga trayectoria, aseguró a Ámbito que “estas subas marcan un cambio de tendencia, que tiene que ver con animales livianos bien terminados. Estimo que la oferta seguirá siendo abundante hasta julio, porque si bien llegaron las lluvias aún no hay pasto por lo tanto la oferta forrajera será escasa hasta la primavera.

Tonelli explicó que las categorías especiales y bien terminadas van a seguir recuperando precios pero es probable que en el sector de la producción -aunque con una brecha menor- se siga corriendo por detrás a la inflación. “Hoy para alcanzar a la inflación deberíamos tener un precio de alrededor de $510 por kilo, pero aún con estas subas estamos en $400 con buena calidad”. Quizá ese sea un indicador válido: para que el negocio sea rentable para el sector primario, aún resta por ajustar un 25% en el precio de la hacienda en pie.

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