La oposición en la Ciudad y dirigentes sindicales y políticos vienen expresando su preocupación respecto a cómo, de aprobarse el Proyecto de Ley de emergencia económica y financiera en la Ciudad, el Ejecutivo utilizaría su capacidad para redistribuir el presupuesto. Denuncian que el eslabón débil vuelve a ser la clase trabajadora y advierten que deben ser los trabajadores los que dejen de ser golpeados sistemáticamente por los ajustes e impuestos.
“Venimos de 4 años de pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. El gobierno macrista vulneró derechos y castigó con una inflación incontrolable a la clase trabajadora. No se puede apoyar proyectos que continúen en esa lógica”, expresó Fernando Barrera, dirigente político y sindical (UPCN).
En ese sentido, alertan que los artículos 17 y 19 del capítulo V del proyecto sobre la prohibición de instrumentar retribuciones extraordinarias, bonificaciones, premios, incentivos o suplementos salariales a los trabajadores públicos de la Ciudad y además de la posibilidad de establecer un cronograma de pago escalonado de los haberes.
“Acaso no son los trabajadores públicos los que garantizaron el funcionamiento esencial de los organismos declarados como tal, los que garantizaron la presencia pública, los que desde sus casas también mantuvieron el trabajo a distancia para que se den respuestas a la comunidad”, se preguntó Barrera.
El también director del Ente único Regulador de Servicios Públicos de la Ciudad expresó su “profundo rechazo a estas propuestas realizadas por el Ejecutivo de la Ciudad toda vez que vuelve a equivocar la prioridad del gasto y del destino de los recursos esenciales del Estado”.
“Si hay una prioridad, en el marco de la presente crisis, esta debe dirigirse a los salarios de los trabajadores que deben percibir en su integralidad los haberes, siendo ellos los que se han puesto al frente de la atención, el cuidado y el funcionamiento del Estado en medio de esta coyuntura”, completó.
Dejá tu comentario