A pura victoria, Banfield sueña con la Copa
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Sobre los 30, el árbitro Darío Herrera (que había ignorado a los 3 minutos una clara falta en el área a Cvitanich) vio penal en un tropezón de Matías Sarulyte que tocó levemente a Bertolo. La ejecución, a cargo de Sarmiento (abajo, al palo derecho), representó el 1-0 parcial.
Antes de la finalización de la etapa, a Quilmes se le trastocaron por completo los planes, cuando Ramírez fue expulsado por una fuerte falta sobre Mauricio Sperduti.
Para la segunda parte, y con el propósito de equilibrar el medio, el técnico visitante mandó a la cancha al veterano Sergio Escudero (hizo su debut, tras una prolongada lesión ligamentaria) en lugar de Contreras, adelantando a Matías Orihuela en la cancha.
Así, Quilmes se animó y hasta dispuso de una chance inmejorable a los 16 minutos, cuando Renato Civelli cometió mano en el área y el árbitro marcó el pertinente penal.
Pero el correntino Hilario Navarro se vistió de héroe y rechazó el remate de Federico Andrada para sepultar las ilusiones "cerveceras". Porque un rato más tarde una fricción en la mitad de la cancha casi desencadena una pelea de proporciones.
El marcador de punta Pérez Acuña fue a disputar una pelea con Soto y lo cortó en la cara. Hubo recriminaciones cruzadas, Bertolo que le pegó un empujón al ex lateral de Vélez y se desató una pequeña trifulca, por espacio de siete minutos. Cuando la calma renació, el juez le mostró la roja a Escobar. Once contra nueve fue una suerte de plano inclinado para Quilmes.
De hecho, Banfield pudo haber sentenciado la historia (Sarmiento mandó la pelota arriba casi sin oposición y Sperduti tuvo tres chances claras que neutralizó el arquero Rigamonti) mucho antes de la conquista de Cvitanich, que definió con claridad, a los 40, para decorar la pizarra final.




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