22 de abril 2017 - 19:52

A pura victoria, Banfield sueña con la Copa

A pura victoria, Banfield sueña con la Copa
Banfield (36 puntos) fue mucho más que Quilmes (19) y lo derrotó por 2-0, en un extraño partido jugado este sábado en el estadio Florencio Sola, por la 21ra fecha del torneo de Primera División.

El mediocampista ofensivo Brian Sarmiento (PT. 30m., de penal) y el delantero Darío Cvitanich (ST. 40m.) convirtieron para los dirigidos por Julio Falcioni, que alcanzó en la séptima colocación a Colón de Santa Fe, ambos con 36 unidades.



Por su lado, Quilmes, que acumuló su séptima caída consecutiva y bajó su coeficiente a 1,058, continúa con 19 puntos, con una campaña magra que le permite ubicarse en la 27ma colocación.

El equipo "cervecero", que perdió su segundo encuentro seguido bajo la conducción del DT Cristian Díaz, terminó el encuentro con nueve hombres, como consecuencia de las expulsiones de Gabriel Ramírez (PT. 42m.) y Matías Escobar (ST. 23m.).

En el contexto de un encuentro que arrancó parejo, el "Taladro" fue un poco más, con Bertolo intentando desengancharse por izquierda y Sarmiento buscando desequilibrar con su gambeta.

Sobre los 30, el árbitro Darío Herrera (que había ignorado a los 3 minutos una clara falta en el área a Cvitanich) vio penal en un tropezón de Matías Sarulyte que tocó levemente a Bertolo. La ejecución, a cargo de Sarmiento (abajo, al palo derecho), representó el 1-0 parcial.

Antes de la finalización de la etapa, a Quilmes se le trastocaron por completo los planes, cuando Ramírez fue expulsado por una fuerte falta sobre Mauricio Sperduti.

Para la segunda parte, y con el propósito de equilibrar el medio, el técnico visitante mandó a la cancha al veterano Sergio Escudero (hizo su debut, tras una prolongada lesión ligamentaria) en lugar de Contreras, adelantando a Matías Orihuela en la cancha.

Así, Quilmes se animó y hasta dispuso de una chance inmejorable a los 16 minutos, cuando Renato Civelli cometió mano en el área y el árbitro marcó el pertinente penal.

Pero el correntino Hilario Navarro se vistió de héroe y rechazó el remate de Federico Andrada para sepultar las ilusiones "cerveceras". Porque un rato más tarde una fricción en la mitad de la cancha casi desencadena una pelea de proporciones.

El marcador de punta Pérez Acuña fue a disputar una pelea con Soto y lo cortó en la cara. Hubo recriminaciones cruzadas, Bertolo que le pegó un empujón al ex lateral de Vélez y se desató una pequeña trifulca, por espacio de siete minutos. Cuando la calma renació, el juez le mostró la roja a Escobar. Once contra nueve fue una suerte de plano inclinado para Quilmes.

De hecho, Banfield pudo haber sentenciado la historia (Sarmiento mandó la pelota arriba casi sin oposición y Sperduti tuvo tres chances claras que neutralizó el arquero Rigamonti) mucho antes de la conquista de Cvitanich, que definió con claridad, a los 40, para decorar la pizarra final.

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