13 de octubre 2003 - 00:00

Fue de River, pudo ser drama

El primero de los dos goles que marcaron el triunfo de River. Ambos con remates de Cavenaghi. Colón, por momentos, se mostró superior a su adversario, pero no pudo con la contundencia del ataque de River.
El primero de los dos goles que marcaron el triunfo de River. Ambos con remates de Cavenaghi. Colón, por momentos, se mostró superior a su adversario, pero no pudo con la contundencia del ataque de River.
River ganó sin merecerlo, pero Colón se tiene que quedar contento de haber perdido sólo 3 puntos, porque la intransigencia de parte de su público le pudo costar muy caro y obligar al tribunal de disciplina a descontarle 9 puntos más, según la nueva reglamentación.

Es que los hinchas de Colón se enojaron con el árbitro Oscar Sequeira por la expulsión de Tombolini (por último recurso) y se subieron al alambrado en acto de protesta -algunos pocos incluso entrando dentro del perímetro de la cancha-. El partido estuvo suspendido 15 minutos y parecía que no se podría reanudar, pero la buena voluntad del árbitro para seguirlo y la efectiva mediación de Fuertes, tratando pacientemente de hacer entrar en razones a los hinchas, hicieron que el partido pudiera terminar, aunque al final hubo algunas agresiones que harán que el equipo santafesino deba ser multado y acumule algunas amonestaciones más.

En la cancha se vio a un equipo de Colón arrollador, pero errático a la hora de definir, que buscó el gol por todos los medios y se encontró con un Costanzo inspirado. River, por su parte, tuvo una figura excluyente: Fernando Cavenaghi, que marcó los dos goles y fue protagonista de la jugada donde expulsaron al arquero Tombolini. River fue un equipo con actitud, aunque con algunos jugadores muy lejos de su habitual nivel, como Coudet, Rojas y Montenegro. Dio ventajas defensivas y terminó jugando de contraataque. Tuvo entrega, pero le faltó juego. Aprovechó integralmente sus oportunidades debido a la capacidad goleadora del mencionado-Cavenaghi, quien primeropicó bien habilitado ante un pelotazo largo de Guillermo Pereyra para definir con calidad ante Tombolini y después aprovechó un rechazo del arquero para marcar el segundo tanto. En el medio, hubo un golazo de tiro libre de Migliónico que puso el transitorio empate, que ya a esa altura se había colgado el cartel de «justicia».

El equipo santafesino jugó un gran partido, pero se quedó con las manos vacías. Manejó la pelota en la mitad de la cancha con la calidad de Moreno y Fabianesi, Delgado y Migliónico y contó con dos delanteros muy activos que, a pesar de sus esfuerzos, no pudieron derrotar a un inspirado Costanzo, que tuvo tres atajadas espectaculares.

El partido terminó con la jugada de la expulsión de Tombolini por último recurso y el enojo del público hacia un arbitraje que había sido regular (dirigió mal para los dos), y comenzaron a agitar las aguas otra vez los violentos.

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