27 de marzo 2016 - 11:36

Zeballos festejó tras un punto final lleno de polémica, intriga y hasta rezos

Horacio Zeballos, tirado en el piso junto a la red, imploraba al cielo que el disparo que no pudo responder del español Fernando Verdasco se hay ido afuera.

Mientras todo el estadio de Miami miraba la pantalla para conocer la respuesta, el marplatense, visiblemente exhausto, se agarraba el pecho y, mirando al cielo, le pedía a Dios que le diera una última mano.

Finalmente la imagen demostró que la derecha de Verdasco se fue ancha y el punto, y partido, era para Zeballos, que de preparar sus valijas para viajar a México a jugar un Challenger, pasó a esperar al belga David Goffin en octavos de final del Masters 1000.

Dejá tu comentario

Te puede interesar