Mientras sigue consolidándose la escalada del proceso inflacionario criollo, a veces empañado en los análisis por los números históricos que viene aportando la economía norteamericana, parece que el BCRA corre detrás al monstruo. Decidió aplicar otra dosis homeopática en la tasa de interés, aún negativa en términos reales, sobre todo frente a las proyecciones y expectativas privadas. Las lecturas que hicieron en el exterior sobre los últimos datos inflacionarios no fueron para nada halagüeñas y anticipan más dolores de cabeza para la gestión de Miguel Pesce (BCRA). Uno de los mejores pronosticadores y research a nivel global, premiado por el Wall Street Journal y reconocido por sus colegas, fue tajante sobre el dato del IPC de enero: las presiones inflacionarias en Argentina se mantienen elevadas a pesar de una modesta desaceleración, la indexación y la debilidad del peso mantendrán alta la inflación durante los próximos meses, a pesar de los controles de precios, que ya han demostrado su fracaso, es probable que pronto surja un acuerdo con el FMI, pero las políticas erráticas seguirán socavando la confianza. Este informe que llegó a las mesas de los principales bancos de Wall Street y Londres confirmó las bajas expectativas sobre el impacto de un acuerdo con el FMI, más allá de evitar el apocalipsis. Y lo que es más importante, para la visión local, es que afuera advierten que la depreciación actual del peso (que se aceleró pero igual consideran insuficiente) limitará el ritmo de desinflación en los próximos trimestres, lo que complicará la vida de los responsables de formular políticas. Está claro que se necesita hacer más, dicen en el mundillo financiero. Por ello siguen señalando que una depreciación única de ±20% está a la vuelta de la esquina, para acercar el peso a sus niveles estructurales y reducir la brecha cambiaria. Por eso, gracias a Dios el BCRA acumula once jornadas consecutivas sin ventas netas. Y como destacan los analistas de 1816, cuyos informes son cada día más devorados por las mesas de los fondos y los bancos, hubo rescates en los FCI dólar linked, aunque acotados: en lo que va de febrero tuvieron salidas netas por $405 millones, cifra que contrasta fuerte con las suscripciones netas por $18.569 millones que tuvieron los fondos que tienen al CER como benchmark. En lo que va del año los dólar linked tuvieron suscripciones netas por $3.291 millones y los CER por $60.031 millones.

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