EEUU: consumo mejoró más de lo esperado
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Los inventarios, que son un componente clave del Producto Interno Bruto, subieron levemente más de lo esperado en agosto y el Gobierno revisó al alza la cifra de julio.
"Pareciera que el PBI del tercer trimestre va a ser mejor que el primero y el segundo juntos", dijo John Canally, economista de LPL Financial en Boston. La economía creció menos del 1 por ciento anual durante el primer semestre del año.
En una muestra de la aún frágil recuperación de la economía, Thomson Reuters y Universidad de Michigan dijeron que su índice de confianza del consumidor para octubre cayó a 57,5 desde 59,4, golpeado por una fuerte baja en las expectativas.
Los precios de los bonos del Tesoro cayeron tras las cifras sobre las ventas minoristas, mientras que las acciones subieron.
La confianza del consumidor se desplomó durante agosto tras una amarga batalla política en torno al presupuesto de Estados Unidos que derrumbó los precios de las acciones y puso al país al borde de una cesación de pagos.
Pero el informe sobre las ventas minoristas sugiere que la crisis de confianza no necesariamente evitaría que los estadounidenses gasten.
"Obviamente, los consumidores siguen dispuestos a salir y comprar", dijo Gary Thayer, estratega de Wells Fargo Advisors en St. Louis, Missouri.
"Si la economía da un giro clave hacia lo peor, esperaríamos que las ventas sufran, pero al menos esta vez el golpe sobre la confianza no ha descarrilado el gasto del consumidor", señaló.
Las ventas de automotores y sus partes subieron un 3,6 por ciento el mes pasado, la mayor alza desde marzo del 2010.
La economía de Estados Unidos fue afectada por un alza de los precios de la gasolina a inicios de año y los problemas en la cadena de suministro global por el terremoto en Japón golpeó la producción de autos.
Si se excluyen los autos, las ventas minoristas subieron un 0,6 por ciento en septiembre, por encima del alza esperada del 0,3 por ciento.
Sin contar la demanda de gasolina, de autos y de materiales para la construcción, las ventas crecieron un 0,6 por ciento. Esta medición refleja más estrechamente la medición del gasto
del consumidor incluida en el PBI.
Pese a la fragilidad de la economía, un informe del Departamento de Comercio sugirió el viernes ciertas presiones inflacionarias. Los precios de las importaciones subieron sorpresivamente en septiembre, anotando su mayor alza en cinco meses por un aumento en los costos del combustible y los alimentos importados.




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