Pesadilla para Blejer y Remes
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Funcionario: Sí, me enteré hace un rato. Esto cambia todo. Fíjese qué país loco, hoy bajó el dólar y nosotros ni intervenimos. La verdad es que en los últimos 10 días hicimos malabarismos para mantener el precio. Pero la baja de hoy es algo de locos, quizás debido a que la gente no se ha dado cuenta de lo que ocurre ni de lo que seviene. Porque hasta ahora pensábamos en dos planos, en acordar con el FMI o en la alternativa no deseable de que no hubiera acuerdo. Pero esto otrode mantener los amparos y seguir con el goteo diario en losbancos, crea una tercera dimensión: si esto no se puede cambiar, ya no hay más tiempo para nada, ni para el acuerdo ni para el desacuerdo.
P.: ¿Usted anticipa una hecatombe?
F.: ¿Y no le parece que habrá una hecatombe cuando en 15 días comiencen a desmoronarse los bancos? Es otra señal desastrosa para la economía argentina. No quiero ni imaginarme, es de veras de otra dimensión.
P.: ¿De ahí la reunión de urgencia ahora en el despacho de Jorge Remes?
F.: Claro, hacia allá también fue Mario Blejer y hay medio gabinete aparte de los miembros del equipo económico y un buen número de banqueros. No saben qué hacer y tampoco saben por qué Duhalde decidió no firmar el decreto que había firmado Remes. Ya no hablemos de falta de solidaridad o de acompa-ñamiento sino de las consecuencias que se avecinan para el país.
P.: Por lo visto, usted apostaba al acuerdo con el FMI...
P.: ¿Por ejemplo?
P.: Pero si no sale el decreto, ¿hablar de esto carece de sentido?
F.: No le quepa duda, ni siquiera creo que Blejer y Remes viajen hoy a los Estados Unidos como estaba previsto. Sería un despropósito. Me parece que ambos, entre esta noche y mañana temprano, (por hoy) tendrán que dilucidar con Duhalde qué es lo que hará el gobierno. Se acaban los cartuchos.
P.: O sea que el gobiernosi no resuelve lo del «corralito»- terminaría cerrando bancos, lo cual no parece tan fácil, o fabricando más inflación con los redescuentos. ¿Usted cree que gente como Blejer o el propio Remes continuarían en una administración de este tipo?
F.: No lo veo a Blejer como inspirando una híper. Sigue porque confía en que privará un entendimiento con el FMI.
P.: ¿Y con los bancos cómo se lleva?
F.: Bastante bien, inclusive ha logrado que algunos traigan plata de vuelta al país, tipo el BBVA, el Sudameris, el Olavarría -que son inversores individuales-y hasta el Scotia. lito».
P.: Bueno, a ése lo han ayudado.
F.: Algo, finalmente no hay que olvidar que el titular del G-7 es el ministro de Economía de Canadá. Sería espantoso que esa institución tuviera problemas en el país. Si hemos encuadrado el Galicia -claro, perdiendo su directorio-, también se puede dentro de cierta normalidad-con las otras. Además, los norteamericanos se arreglan y el Río no pidió nada. Quedan, eso sí, algunos nacionales y un provincial pequeño cuyo ex gobernador ahora anda cerca de Duhalde.
P.: ¿Y Duhalde qué dice? ¿Es cierto que habla más con Blejer que con Remes?
F.: En ocasiones ocurre esto último, sobre todo por la preocupación presidencial sobre el dólar. Aunque hoy Duhalde está mucho más inquieto por lo que ocurre con los precios. Y tiene razón: los datos de la primera quincena son peligrosos. Además, se viene el incremento de los servicios.
P.: Pensemos en positivo. Que se arregla lo del goteo con alguna medida de último momento de Duhalde, que finalmente viajan Blejer y Remes. ¿Cómo está entonces la negociación con el Fondo?
F.: El tema central es la Ley de Quiebras, le diría que es lo único pendiente. Sin eso no hay acuerdo. Le aclaro que el Fondo no pretende la derogación total de esa norma, sino que ofreció un menú de correcciones muy precisas. Claro que los legisladores piensan que, en vez de hacer tantas correcciones, lo mejor sería derogar todo. alre-P.: No creo que sea tan sencilla esa derogación. ¿O acaso no son los mismos que la sancionaron hace 60 días? Además, me imagino que el monopolio «Clarín» que motorizó esa prebenda legislativa, tampoco se quedará quieto. Usted sabe cómo presionan, cómo fuerzan reuniones y hasta cómo lo han castigado a Remes, ahora que éste entendió los reclamos del FMI. Sospecho que a ese grupo, y a otras empresas que se anotaron en la misma dirección, el gobierno querrá darle algún tipo de solución para su deuda externa, tipo bono o seguro de cambio, ¿no es cierto?
F.: No imagino seguro de cambio, me parece un disparate. Pero, sí, estamos pensando en que esa deuda privada se pueda negociar con la deuda pública externa. Pero el país no aceptará ningún tipo de estatización. Lo que sí se puede es cooperar con la renegociación de esas deudas. No sólo estoy hablando de las grandes empresas nacionales, afectadas por la devaluación. Me refiero también a los importadores, que tanto presionaron sobre Blejer porque él nunca quiso reconocerles el pedido de un dólar especial. Para todo ese grupo lo que se puede pensar es en una rene-gociación con un período de gracia y alguna quita. El Banco Hipotecario ya lo consiguió con muy buen resultado. El Central podría cooperar limitando los giros al exterior, lo que obligaría a los acreedores a renegociar. Yo creo que para un esquema de esa naturaleza Blejer no tendría objeciones.
P.: ¿Qué sabe de los 800 millones de dólares que el monopolio «Clarín» le exigió a Duhalde -bajo forma de redescuento-para salir de su crisis?
F.: Que a Blejer ni le mostraron el papel para que no le agarrara un ataque. Pero es algo que conoce porque se lo comentaron desde Economía, ya que le dijeron que ni se atrevían a proponérselo. Es algo que, francamente, no se puede ni considerar por lo delirante. El pedido lo hicieron directamente ante Duhalde, por escrito. Es lo que publicó Ambito Financiero: 800 millones de las reservas argentinas deberían ser entregadas a «Clarín» bajo la forma de un dibujo financiero, un redescuento, que un banco privado -con la garantía del BCRA-le transferiría a esa empresa. Creo que ni en Africa se atreven a tanto.




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