27 de noviembre 2007 - 00:00

Tickets: empresa amenaza con irse

«No estamos involucrados judicialmente», ratificó ayer Didier Dumont, presidente para América latina de Sodexho Pass, una de las principales empresas que participan en el negocio de los vales de almuerzo y alimentación en la Argentina, y que se vio perjudicada por la denuncia que hizo la semana pasada el diputado moyanista Héctor Recalde sobre un presunto ofrecimiento de sobornos por parte de estas empresas. La finalidad de la «coima» sería la de evitar la derogación de una ley que deja sin efecto el uso de tickets canasta como medio de pago de parte del salario, transformándolos en pesos contantes y sonantes.

Lo cierto es que el escándalo que desencadenó «este hecho de corrupción inadmisible e inaceptable», como lo describió Dumont, aceleró el tratamiento de una ley que estaba casi olvidada y que mañana se deberá votar en el Congreso por sí o por no. Esta situación hizo que Dumont se trasladara al país desde Francia para estar con el equipo de Sodexho que trabaja en la Argentina, aunque aseguró que todavía no hubo ningún acercamiento con el gobierno ni con los legisladores que tratarán el proyecto. Sin embargo, explicó que se desvincularon de la Cámara de Empresas de Servicios de Vales Alimentarios y Similares (CEVAS) no bien se conoció la posibilidad del hecho delictivo y enviaron una carta pidiendo explicaciones sobre lo sucedido, aunque todavía no recibieron respuesta alguna.

Lo cierto es que hace más de cuatro años que se presentan leyes en el Congreso que intentan eliminar los vales de almuerzo y alimentación como medios de pago salariales, y nunca fueron aprobadas hasta el momento, según explicaba ayer en una conferencia de prensa Gustavo Pistone, director general de Sodexho. Por eso, lo que les preocupa a los directivos de la empresa que adquirió Luncheon Tickets en 1998, uno de los vales más usados, es que «con este escándalo se va a eliminar un beneficio social no remunerativo y extra al salario como son los vales, que figuran en la Ley 24.700 sancionada en 1989, y también se elimina nuestra presencia en el país como empresa».

Además, Dumont explicó que si se opta por eliminar los tickets progresivamente en los próximos 20 meses, la empresa abandonará el país y los 3.000 empleados que trabajan en ella quedarán en la calle. Es que -dijo- aunque facturasen $ 100 millones por año, de los cuales sólo 40 millones pertenecen al segmento de tickets y el resto a la alimentación y mantenimiento de las empresas, los primeros son los más rentables; el segundo segmento no deja ganancia alguna, explicaron. De esta manera, los directivos dejaron ver que con esta situación el gobierno está incentivando que se retire una empresa que aportó importantes inversiones desde que ingresó al país, unos «u$s 80 millones en los últimos 10 años y que apostó a seguir en carrera».

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