12 de octubre 2011 - 00:00

Aprueban (tibio) desembolso a Grecia

Evangelos Venizelos
Evangelos Venizelos
Atenas - La misión externa que audita las finanzas de Grecia dio ayer una tibia aprobación a un tramo de ayuda vital para el país, diciendo que pese a cierto avance fiscal, había retrasos en las privatizaciones y en las reformas estructurales necesarias para salir de su crisis. Los inspectores de la UE, el FMI y el BCE -conocidos como la troika- dijeron en un comunicado conjunto que probablemente se pondría a disposición en noviembre un tramo de 8.000 millones de euros que Grecia necesita para evitar caer en default.

«Es esencial que las autoridades pongan más énfasis en las reformas estructurales en el sector público y en la economía», señalaron en un comunicado. Los líderes europeos están inmersos en los detalles de un segundo paquete para Grecia de 109.000 millones de euros acordado en julio para tratar de evitar que la crisis griega se extienda a otros países de la región, después de que una ayuda anterior de 110.000 millones de euros resultó insuficiente.

«Fue una decisión política, no una decisión que tomaron expertos o economistas. No están preparados aún para arriesgarse a quitar el enchufe a Grecia», dijo Joerg Kraemer, un economista de Commerzbank, en referencia al anuncio de la troika. Los inspectores dijeron que el éxito del programa dependía del sector privado y de la financiación pública para el segundo programa. A la troika le llevará al menos una semana dar un informe completo a los ministros de la UE. El Consejo del FMI tomará la decisión final sobre la ayuda. Grecia tiene efectivo hasta noviembre y se enfrenta a vencimientos de bonos por casi 3.000 millones de euros en diciembre.

Los inspectores confirmaron que Grecia no alcanzará sus objetivos de déficit para 2011 debido a una recesión más dura de lo previsto, pero también a la falta de implementación de las medidas previstas. Añadieron que una aplicación rigurosa de las medidas adicionales debería ser suficiente para alcanzar las metas para 2012. Pero dijeron que sería necesario apretarse más el cinturón para alcanzar los objetivos de 2013 y 2014. «Es esencial que esas medidas se centren en el lado del gasto», dijeron, repitiendo su mensaje de que Grecia debe reducir su sector público más que mantener subas de impuestos para recortar el déficit.

Grecia prometió medidas de austeridad, incluidos fuertes recortes salariales para muchos funcionarios, despidos en masa y subas de impuestos que afectarán con fuerza a la clase media. Ayer, los empleados públicos bloquearon oficinas del Gobierno, ondeando pancartas que rezaban «Arruinados y despedidos» y «No a los despidos, no al recorte salarial». En algunos lugares de Atenas, la basura se acumulaba en las calles debido a una huelga de los empleados de limpieza, mientras que los trabajadores de la mayor refinería griega, Hellenic Petroleum, protestaban por unos recortes de salarios, amenazando con interrupciones de combustible.

La troika dijo que las privatizaciones y las reformas estructurales eran las áreas más débiles e instó a Grecia a aumentar los esfuerzos en ellas. «Como el progreso general ha sido desigual, un refuerzo de las reformas es el mayor reto al que se enfrentan las autoridades», dijo.

Por su parte el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, dijo que se había reunido con los inspectores en los últimos días y saludó el comunicado de la troika, calificándolo como «positivo y equilibrado». «Por el bien del país, debemos ponernos al día con las reformas», dijo aliviado.

Agencias Reuters y DPA

Dejá tu comentario