Navarro, exministro de Energía Eléctrica del fallecido Hugo Chávez, publicó en la víspera una carta en el portal oficialista Aporrea.org respaldando al exministro de Planificación Jorge Giordani y pidiendo que se investiguen las denuncias que indicaban que el Gobierno no administró correctamente miles de millones de dólares a través del control de cambios.
"¿Es que no va a haber respuesta a las denuncias de Giordani? Nos conformaremos con señalarlo como traidor y en consecuencia no discutiremos la denuncia sobre la presencia del 'grupo francés' y lo que se estaba negociando a espaldas de los intereses de la República? Creo que nos corresponde exigir esas respuestas", escribió. "O traidores son, aunque eso no se dice, los que asignaron los dólares que hoy requieren los hospitales, o necesarios para la producción y para satisfacer las necesidades del pueblo? Creo que estamos desviando la atención de lo verdaderamente importante", afirmó.
Como consecuencia, la dirección nacional del PSUV decidió enviar a Navarro al tribunal disciplinario que analizará su permanencia en el partido del cual ya fue suspendido de sus funciones directivas.
Las críticas del también exministro de Educación, quien exigió a Maduro que actúe como un "estadista" y le recordó que "la Revolución se fortalece con la verdad", se suman a la denuncia de Giordani y dejan en evidencia los cuestionamientos internos de los que es blanco el mandatario venezolano y el fin de la disciplina partidaria que, durante catorce años, Chávez había logrado asegurar con su liderazgo.
Navarro insistió en responsabilizar a Maduro, a quien culpó de ignorar algunos de los planteos de Giordani. "En un número importante de puntos de cuenta que fueron simplemente devueltos, después de meses, por el presidente, con una firma y la marca 'DIFERIDO' (todos con la misma fecha de aplazamiento), pero sin un comentario, recomendación, observación", comentó.
Los cruces internos en el chavismo llegan en un momento complejo para el PSUV, que tendrá a fines de julio su congreso, en medio de llamamientos a la unidad por parte del Gobierno.
De hecho, Maduro reclamó la noche del martes "máxima lealtad" dentro del oficialismo y ya la semana pasada había advertido que no había excusas para "traicionar" el proyecto revolucionario que inició Chávez.
Las autoridades venezolanas reconocieron la fuga de al menos 20.000 millones de dólares en años recientes, destinados a la compra de materia prima y bienes terminados a través de asignaciones a empresas fantasma vía el estricto control de cambios que mantiene Venezuela desde 2003.
Maduro relajó algunos controles como parte de una reforma fiscal más amplia que incluiría una devaluación de su moneda y el fin de algunos subsidios, pero descartó que vaya a acabar con todas las restricciones.
| Agencias Reuters, ANSA y EFE |


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