20 de octubre 2011 - 00:00

Confía Gobierno en seguir recibiendo créditos del BM

Para el Gobierno, no habrá problemas de financiamiento con el Banco Mundial el año próximo. Estados Unidos continuaría votando en contra, quizá convenza a Gran Bretaña y eventualmente a Japón, pero el resto de los Estados desarrollados y en desarrollo continuaría votando a favor del otorgamiento de préstamos a la Argentina.

Según fuentes del Palacio de Hacienda, en el último viaje de Amado Boudou a París el viernes y sábado pasado para participar de la cumbre de ministros de Economía del G-20, hubo contactos informales con los representantes de los países europeos presentes en la reunión. En todos los casos, hubo respuestas positivas a la posición argentina, asegurando que no estaba en los planes de, por ejemplo, Francia, Alemania, Italia o Rusia votar en contra del país cuando el próximo Gobierno pida nuevos préstamos o renovación de los créditos ya existentes.

Amado Boudou y parte de su equipo económico trajeron estas novedades desde París, durante una reunión organizada para preparar el temario de la próxima cumbre de jefes de Estado del G-20 de Cannes del 4 y 5 de noviembre. Públicamente, el principal capítulo de interés para la Argentina fue frenar, junto con Rusia y Brasil, el intento de los Estados desarrollados de poner topes a las alzas de precios de los commodities; entre ellos, la soja. Fuera de este debate, en los pasillos, hubo contactos entre funcionarios argentinos y de los Estados accionistas del BM para conocer si efectivamente Estados Unidos se había puesto en contacto con ellos para presionar por un futuro voto negativo. Y si esto ocurriera, cuál sería la posición que adoptarían.

Hasta la cumbre de París, ningún ministro o funcionario de país desarrollado europeo accionista del BM afirmó que el Gobierno de Obama se hubiera puesto en contacto por este tema. Pero además, dejaron entrever que esa era una posición de EE.UU. y que no había motivos para cambiar el voto positivo con que se manejaron con la Argentina en los últimos años.

Desde Francia, por ejemplo, se consideró que el objetivo del BM es ayudar al desarrollo y que los planes y proyectos de crédito que se aprueban tienen con ver con estos temas y no con cuestiones de política bilateral.

En su momento, al justificar el voto negativo de Estados Unidos, la secretaria asistente del Departamento de Tesoro de ese país, Marisa Lago, explicó que su Gobierno continuaría con esta posición ante pedidos futuros por parte de la Argentina; y que la justificación era que el país se rehúsa a honrar un fallo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Lago dijo además que en adelante, se dedicaría a conversar con sus colegas accionistas del BM para que continúen con la misma política.

Según fuentes de Economía, este paso aún no estaría dado. Suponen en el ministerio que maneja Boudou que el llamado a otros Estados no tendría mayor trascendencia, salvo en dos casos: Gran Bretaña y Japón. En el primer caso, se conoce que hay un pedido de los bonistas privados de Estados Unidos y de Inglaterra para que se vote en contra de la Argentina, pedido al que el Gobierno británico podría atender. En el segundo, porque se especula que históricamente Japón siempre fue uno de los países más duros en el momento de negociar la salida del default.

Si efectivamente estos países votaran en contra de la Argentina, en total el porcentaje negativo sería del 28,5%, con lo que el eventual préstamo se aprobaría sin problemas por la mayoría restante. El problema sería cualitativo, ya que según los datos del BM, Estados Unidos es el principal accionista con un 16,36% de los votos, Japón el segundo, con el 7,85%, y el Reino Unido cuarto, con el 4,3%. Igualmente, la Argentina puede estar tranquila si el resto de los Estados en desarrollo votaran en su contra, ya que junto con el apoyo del resto de los países más China, Rusia, España y Brasil (todos votos seguros), se superaría largamente el 51% necesario.

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