14 de octubre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Lo de martes y miércoles fue un ejemplo práctico, que ningún otro tipo de inversión puede ofrecer, acerca de la capacidad y elasticidad bursátil para, en solamente en un par de ruedas, sacar diferencias estupendas. Repitiendo -acumulativo- un 4,5% de suba en cada fecha y, más importante todavía, sacarse de encima una imagen que se venía verificando en cuanto a ser el Merval el indicador que más sufría en las bajas (recordar que en septiembre retrocedió más del 16% y ratificando ser el más negativo del mundo), con la contracara más indeseada todavía. Cuando aparecían cortas zonas de repuntes globales, quedarse con la porción más magra. La peor de las fisuras, evidenciando una vocación bajista permanente y que al dar un paso hacia adelante, después llevaba a dos hacia atrás.

Es en función de ello que las dos ruedas de esta semana merecen algún «valor agregado», por lo logrado en recuperar terreno de cotizaciones. Y con una dilatación de volumen efectivo acompañando al movimiento, de la manera más correcta y clásica. En la rueda del miércoles de alcanzar casi los 70 millones de pesos y -vaya coincidencia- esto solamente se venía observando en las peores ruedas bajistas.

Demasiado temprano para decir que se renace, con un contexto mundial que así como envía buenas señales, es capaz de dar un trago amargo seguido.

No hay posibilidad de armar una excursión solitaria, lo que sería sumamente temerario, pero si se puede corroborar que la imagen ahora está invertida, con buena resistencia y gran elasticidad para capturar en los días positivos, resultaría de enorme valor y devolviendo más confianza al inversor que veía un fracaso tras otro en 2011.

Los fuertes avances también delataron que el mercado poseía imagen de sobrevendido, reaccionando con todo vigor ante un «tironeo» firme de demanda. Inmediatamente el habitual dueño del mercado, el poseedor del dinero, se vio puesto ante una «crisis de oferta» en estas ruedas comentadas. Una sorpresa que hace sacudir diluyendo posiciones, probablemente se den un poco más de tiempo para hacerlo.

Porque ¿quién podría devolverles en gran medida parte del capital perdido?...

Dicho todo esto, que queríamos dejarlo plasmado, lo que sigue está pendiendo de los hilos que hoy sostienen a los mercados. No siempre habrá eslovacos cambiando de opinión y, con ello, darle una rueda alcista al mundo, que esperaba otra baja. Para ver.

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