14 de octubre 2011 - 00:00

Dura condena en NY por “insider trading”

Raj Rajaratnam, fundador del fondo de inversión libre Galleon, fue condenado ayer a la pena de 11 años por haber utilizado ilegalmente información confidencial.
Raj Rajaratnam, fundador del fondo de inversión libre Galleon, fue condenado ayer a la pena de 11 años por haber utilizado ilegalmente información confidencial.
Nueva York - El estadounidense Raj Rajaratnam, fundador del fondo de inversión libre («hedge funds») Galleon, fue condenado ayer a la pena récord de 11 años de cárcel por haber usado ilegalmente información confidencial en negocios bursátiles. Según la fiscalía de Nueva York, se trata de la pena de prisión más larga pronunciada por el llamado «insider trading». El juez distrital neoyorquino Richard Holwell justificó la pena impuesta debido al «ataque al libre mercado» que representaron las acciones de Rajaratnam.

El ejecutivo fue declarado culpable en mayo por un jurado por haber llevado a cabo a gran escala operaciones ilegales con acciones.

Pedido

Se considera que Rajaratnam recibió en varios casos informaciones internas de compañías que cotizan en Bolsa. Con los datos, el ejecutivo especuló e ingresó cantidades astronómicas. «Hace dos años Raj Rajaratnam estaba todavía a la cabeza de Wall Street», dijo el fiscal federal Preet Bahara después de que se anunciara la condena. «Respeten la ley o harán frente a la misma suerte de aquellos que la han violado», advirtió Bahara a los especuladores.

El fiscal pedía incluso más de 24 años de cárcel, pero el juez Holwell redujo la pena en consideración por los problemas de salud de Rajaratnam, que sufre diabetes. El ejecutivo negó los cargos hasta el final y tendrá que ingresar en prisión en un mes y medio. Por ahora sigue libre. Junto con Rajaratnam se destapó a toda una red que realizaba «insider trading». Varias personas más fueron arrestadas y condenadas. El caso condujo a una penalización más dura de ese tipo de delitos.

Además de la pena de cárcel, Rajaratnam tendrá que pagar una multa de u$s 10 millones de dólares y devolver ganancias de negocios ilegales por valor de otros u$s 53,8 millones. La Justicia tenía hasta ahora problemas para probar las culpas de los acusados de delitos financieros. Los imputados de criminalidad económica no tenían tampoco una imagen demasiado peligrosa socialmente. Eso cambió desde que estalló la crisis financiera.

Agencia DPA

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