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Europa recortará crédito a países (Argentina incluida)
De esta forma, esos programas de ayuda en países como la Argentina (65 millones de euros en igual período) Brasil (61 millones de euros para el período 2007-2013), China (cerca de 140 millones) o Sudáfrica (980 millones) serán revisados a la baja. La Argentina y los BRIC, insistió Piebalgs, son un ejemplo de países que se desarrollaron notablemente en las últimas décadas y, por ello, no encajarían en los criterios de referencia «clásicos» para que la UE les transfiera recursos en concepto de «políticas de desarrollo».
Ayuda
Bruselas propone aumentar la ayuda al desarrollo desde los 17.900 millones de euros del actual presupuesto plurianual (2003-2007) hasta los 20.600 millones entre 2014-2020. Todo, sin descuidar las necesidades urgentes, por ejemplo en casos de catástrofes naturales (que se gestionan mediante un fondo especial de la UE) o en situaciones humanitarias límites. La UE es el primer donante de ayuda humanitaria y al desarrollo del mundo, seguida por Estados Unidos y Japón. Pero, en tiempos de crisis, también las políticas de asistencia se contraen y se busca un mejor reparto de los recursos.
«La idea es asegurar que cada euro llegue a las manos de quienes más lo necesitan», comentó Piebalgs. De esa manera lograremos que la ayuda europea sea «la más eficaz». Bruselas decidió aumentar «el volumen de la ayuda a los países que más lo necesiten para que tenga un verdadero impacto», en detrimento de los países emergentes, precisó el documento. No obstante, un 75% de las personas más pobres del planeta vive en los países que integran la zona intermedia de la escala, destacó Laura Sullivan, experta en desarrollo de ActionAid. Hay países como Perú o Angola «que no pueden salir adelante de la ayuda», insistió Natalia Alonso de Oxfam. India, Ghana y Zambia, donde un 64% de población vive por debajo de la línea de pobreza, forman parte de esta categoría.
En cada país, la ayuda de la UE se concentrará en tres sectores como máximo para evitar una dispersión de los esfuerzos. Así es que priorizará la agricultura, la salud y la educación. La mayoría de las ONG celebraron que se destinen fondo a estos sectores, ya que «son los que tienen más impacto para mejorar la vida de aquellos que más lo necesitan», opinó Alonso. Bruselas pretende además «apoyar el desarrollo de los sectores privados competitivos» y consagrar una parte importante de la ayuda europea a instrumentos financieros innovadores. La puesta en marcha de estas prioridades comenzará en los próximos meses. Para Olivier Consolo, director de la ONG Concord, el programa va en la dirección incorrecta. «Desafortunadamente, el cambio más importante es que reduce la ayuda a los más pobres y los fondos serán reasignados a la energía e inversiones en el sector privado, donde la UE tiene sus intereses».
Agencias AFP, DPA, EFE, y Ámbito Financiero


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