Quedó claro por entonces que el problema del Gobierno fue introducir en el Código Penal una definición de terrorismo y actos terroristas que no complicara el frente interno con organizaciones de piqueteros y militantes sociales.
Desde ese momento el GAFI siguió presionando, al punto que este diario adelantó cuando se votó la reforma a la ley de lavado de dinero este año que el organismo sólo le daría tiempo a Cristina de Kirchner hasta noviembre para avanzar con otra reforma.
Ahora, el oficialismo se apuró en anunciar el envío de dos proyectos, días antes que el país deba dar otro examen, el 24 de octubre en París ante el GAFI sobre la situación de los controles al lavado y el financiamiento al terrorismo. Cristina de Kirchner no quiere correr riesgos esta vez, menos una semana antes que comience también en Francia, en Cannes, la reunión del G-20 de la que participará.
Ayer, Alak explicó que se creará un Programa Nacional de Monitoreo de políticas públicas. Lo dijo junto al presidente de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli, y de la Unidad de Información Financiera, José Sbatella. Con eso se busca que las políticas públicas para la prevención del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo «tengan una implementación permanente, programada, sistemática y puedan transformarse las normas en realidades», dijo. «Estos proyectos se ajustan a los estándares internacionales y a lo que recomienda el GAFI».
«El Código Penal prevé especialmente estas situaciones, pero es necesario ir adecuando nuestra legislación interna a las nuevas modalidades delictivas en el mundo, atento a que el delito es mutable y se modifica permanentemente», explicó el ministro.
En el caso del financiamiento del terrorismo, el proyecto sanciona las conductas de recolección de fondos, tanto para organizaciones locales como internacionales. Desde la oposición ya critican que, nuevamente, el proyecto no entra a definir con precisión el terrorismo, quizás por temor del Gobierno a que la Justicia termine aplicándola a casos de militancia social locales.
Alak aclaró, de todas formas: «El proyecto de ley no contiene una descripción de las acciones, sino que toma la totalidad de las acciones contempladas y en el caso de que la finalidad sea terrorismo se agrava en forma muy sustancial la penalidad prevista».
Pero sin duda el tema que provocará temor en los mercados es el proyecto para «combatir la manipulación de mercados», como lo denomina el kirchnerismo. El problema es el ajuste que tendrán en el Código Penal los nuevos tipos penales que tanto pueden utilizarse para combatir fraudes como el caso Madoff en Nueva York o el escándalo del caso Enron, como para castigar operadores que acceden a información verificable y legal.
La CNV introdujo en el proyecto como nuevas figuras penales los delitos como el abuso de información privilegiada, más conocido como «insider trading» o «inside information». Así el proyecto incluye:


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