8 de mayo 2012 - 00:00

Grecia: fracasa acuerdo de partidos pro recortes

El líder de la conservadora Nueva Democracia, Andonis Samarás, se encontró con quien salió segundo en la elección del domingo, el izquierdista Alexis Tsipras. Más allá de las sonrisas, nada los une.
El líder de la conservadora Nueva Democracia, Andonis Samarás, se encontró con quien salió segundo en la elección del domingo, el izquierdista Alexis Tsipras. Más allá de las sonrisas, nada los une.
Atenas - El líder conservador griego Antonis Samarás, quien resultó el más votado el domingo con apenas 18,85% de los votos, recibió ayer por la mañana el encargo de formar Gobierno, pero horas más tarde tuvo que reconocer que no cuenta con los apoyos suficientes para cumplir esa misión.

Este desenlace abre la puerta a nuevas consultas y, eventualmente, a la realización de nuevos comicios en junio, lo que configura un vacío de poder que conspira contra el programa de financiamiento internacional que, por un lado, ha impedido hasta ahora que el país caiga en cesación de pagos, a cambio de un duro ajuste aplicado en medio de una crisis social devastadora.

Samarás dialogó ayer con los líderes de cuatro formaciones. El resultado: tres negativas y un sí condicional a la oferta de formar un Gobierno de coalición. No se llegó ni a ver con otras dos formaciones: el emergente neonazi Amanecer Dorado (no intentó recibir a ese partido xenófobo que obtuvo el 6,87% y 21 escaños) y la derechista Griegos Independientes (su dirigencia rechazó la cita; el 10,6%, 33 diputados).

Con todos los votos escrutados, el partido Nueva Democracia (ND) de Samarás recibió 108 escaños (50 de ellos como premio por ser la formación más votada), mientras que el socialdemócrata Pasok, hasta ahora su socio de coalición, se hundió hasta quedar con 41 diputados. Esta formación, que gobernó 21 años desde 1981 y ganó en 2009 con el 43%, descendió a un exiguo 13,18% el domingo, tercer lugar detrás del bloque Izquierda Radical (Syriza, 16,78%, 52 bancas).

Las matemáticas parlamentarias obligan a ND y al Pasok a contar con un tercer socio para reeditar le mayoría absoluta necesaria con la que venían aplicando el plan de austeridad exigido por Europa y que encabezaba el «técnico» Lukas Papademos. Ambas fuerzas sumadas apenas superaron el 31% de los votos, pero por el premio electoral al ganador (ND), quedan a sólo dos escaños de la mayoría parlamentaria de 151.

El primer contacto de Samarás fue con Syriza, un bloque de diversas formaciones de izquierda dura, que cuadruplicó sus votos. Su líder, Alexis Tsipras, fue claro: la política de austeridad dictada por la Unión Europea y aplicada por ND y el Pasok «esclaviza al país». «Continuaremos trabajando para que haya un Gobierno de fuerzas principalmente de izquierda para que el país se desligue del memorándum y de la política de los recortes, y para que estas políticas sean reemplazadas por una política de desarrollo», afirmó Tsipras, a quien le toca hoy intentar formar Gobierno como segundo más votado.

La oferta de Samarás para sumarse a un Gobierno tripartito también fue rechazada, previsiblemente, por el ortodoxo Partido Comunista (26 diputados), una formación que descarta pactar incluso con las otras fuerzas progresistas. También un «no» fue la respuesta de Izquierda Democrática (Dimar, 6%, 19 escaños).

«Izquierda Democrática está a favor de un Gobierno con la máxima legitimidad posible, popular e institucional», dijo el líder de Dimar, Fotis Kuvelis, europeísta pero frontal contra el programa de recortes dictado por Bruselas. «Nueva Democracia y Pasok fueron castigados con el voto», dijo en referencia a la pérdida de 15 y 30 puntos porcentuales que sufrieron, respectivamente.

La única reacción positiva que recibió Samarás en su ronda de contactos fue la de Evangelos Venizelos, líder del Pasok, el exministro de Finanzas que negoció y diseñó el ajuste. «Para que el país salga de la crisis consideramos necesario que cada fuerza política que se declare proeuropea asuma sus responsabilidades», afirmó Venizelos.

Ante esa perspectiva, Samarás no esperó a completar el plazo de tres días que le otorga la ley para formar Gobierno sino que, apenas hubo terminado la ronda de contactos, anunció su fracaso. «Hemos hecho todo lo que hemos podido para formar Gobierno, pero (los demás partidos) no han aceptado», declaró.

«Fuimos los primeros en avisar de las consecuencias del programa (de austeridad), fuimos los primeros en decir que podría suponer un riesgo de ingobernabilidad», esgrimió Samarás.

El presidente, formal jefe de Estado, Karolos Papulias, se reunirá hoy con el líder izquierdista Tsipras, a quien encomendará la formación de un Ejecutivo.

Si no se pudiera, los griegos deberían volver a las urnas bajo un Gobierno interino el mes próximo, más o menos para la misma época en que debe presentar nuevas medidas de ajuste por 14.500 millones de euros para el período 2013-2014. También el mes que viene, Atenas debería recibir 30.000 millones de euros de una nueva cuota del préstamo que le dieron este año el FMI y los otros 16 países de la eurozona, el segundo luego de un primer «salvataje» en 2010.

Agencias EFE, ANSA, Reuters, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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