16 de mayo 2012 - 00:00

Grecia no logró formar Gobierno y quedó a punto de dejar el euro

El líder del partido de izquierda Syriza, Alexis Tsipras, arriba al palacio presidencial para reunirse con el presidente Karolos Papulias.
El líder del partido de izquierda Syriza, Alexis Tsipras, arriba al palacio presidencial para reunirse con el presidente Karolos Papulias.
Atenas - La incapacidad de los partidos políticos griegos para acordar la formación de un Gobierno de coalición terminó ayer por llevar al país, tras más de una semana de tensas negociaciones, a la repetición de las elecciones el mes que viene.

El último intento de lograr un compromiso fue liderado por el presidente de la República, Karolos Papulias, quien llegó a proponer un Gobierno formado por tecnócratas para salir del punto muerto.

Sin embargo, esta propuesta tampoco fue aceptada ayer por los partidos en una reunión extraordinaria, a la que asistieron los líderes de todas las formaciones políticas, con excepción de los neonazis y los comunistas.

La realización de nuevas elecciones deja al país sin un Gobierno efectivo que defina rápidamente los recortes que le exigen la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de la liberación de nuevos tramos del paquete de financiamiento. Eso pone al país al borde de la cesación de pagos y de una traumática salida de la eurozona tan pronto como el mes que viene, lo que tendría un fuerte impacto en otros países en problemas, como España e Italia.

En una nueva elección, las encuestas señalan la creciente posibilidad de que la Izquierda Radical (Syriza) salte del segundo puesto al primero, obteniendo, además, el premio de 50 bancas que la legislación otorga a la agrupación más votada. El rechazo de ese partido al ajuste precipitaría también la ruptura con la eurozona.

«El país va hacia nuevas elecciones bajo condiciones muy difíciles, porque algunos pusieron los intereses de su partido por encima del interés nacional», indicó Evangelos Venizelos, líder del socialdemócrata Pasok, tras la reunión de ayer.

En realidad, había varias posibilidades de formar Gobierno en el nuevo Parlamento (300 escaños) salido de las urnas, en el que los conservadores de Nueva Democracia (ND) lograron 108 escaños; los izquierdistas radicales, 52; el socialdemócrata Pasok, 41; el nacionalista Griegos Independientes, 33; el Partido Comunista, 26; el neonazi Amanecer Dorado, 21; y la centroizquierdista Dimar, 19.

Primero se intentó lograr un pacto entre fuerzas progresistas con el apoyo de Griegos Independientes, pero los comunistas se negaron a participar.

Luego se intentó unir a los partidos considerados pro europeos (ND, Syriza, Pasok y Dimar), pero los izquierdistas radicales se negaron a ser incluidos ya que acusan a ND y al Pasok de ser los culpables de la situación actual en Grecia y de haber aceptado el memorando de austeridad impuesto por la UE.

Después, se trató de convencer a Dimar de que apoyase un Gobierno de ND y Pasok, pero la formación centroizquierdista se negó a unirse en soledad a dos partidos tan desprestigiados por la corrupción y la crisis financiera.

Incluso se exploró la posibilidad de que Griegos Independientes diese su apoyo a los dos partidos tradicionales (ND y Pasok), pero los odios entre su líder, Panos Kammenos, y el de ND, Andonis Samarás, que lo expulsó de la formación conservadora hace unos meses, impidieron cualquier acuerdo.

Kammenos justificó también su rechazo a un Gobierno de tecnócratas en que éste hubiese servido para continuar el acuerdo de austeridad con la Unión Europea, al que su partido se opone.

«El pueblo debe decidir si quiere un Gobierno suyo o un Gobierno constantemente chan-tajeado por (la canciller alemana, Angela) Merkel», añadió.

Además, atribuyó el fracaso de las negociaciones a la «arrogancia» de Venizelos y Samarás, de quien dijo que exigió ser nombrado

primer ministro, algo que luego negaron fuentes de ND diciendo que era Kammenos el que

quería ser jefe de Gobierno.

Por su parte, ND, Pasok y Dimar coincidieron en dirigir sus principales acusaciones al líder

de Syriza, Alexis Tsipras, de quien dijeron que sólo piensa en las nuevas elecciones, en las

que los sondeos lo consideran favorito. «Las fuerzas del memorando siguen chantajeando al pueblo, pero no entienden que un pueblo que está sufriendo así no puede ser chantajeado. En las nuevas elecciones debemos mejorar nuestros resultados para formar un Gobierno de izquierda», respondió Tsipras.

Por su parte, Samarás afirmó que «el país vive sus momentos más críticos desde la caída de la dictadura. El país está aislándose y los ciudadanos están destrozados».

Según explicó la presidencia de la República, hoy serán convocados los líderes políticos a las 13 hora local para acordar un Gobierno de transición -encabezado por un alto magistrado- que dirija al país a las elecciones.

Ayer se supo que el PBI griego se hundió un 6,2% en el primer trimestre del año, lo que pone en duda las optimistas previsiones de la UE y el FMI de que, con las medidas de austeridad,

el país sería capaz de mantener la recesión por debajo del 5%.

Según información de la emisora Real FM, la inestabilidad política ha motivado que unos 1.000 millones de euros hayan sido retirados de los bancos locales desde las elecciones del 6 de mayo.

Agencias EFE, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero

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