El fabricante de la marca que usaron Elvis Presley, B. B. King y John Lennon dijo que lo afectó la fuerte caída en las ventas de instrumentos.
Objeto de culto. Tres de los legendarios modelos Gibson exhibidos en una exposición de Las Vegas.
Nashville, EE.UU. - La caída de ventas de instrumentos musicales frente al avance de las herramientas digitales terminó por condenar al fabricante de las legendarias guitarras eléctricas Gibson: ayer se declaró en quiebra acusando la imposibilidad de hacer frente a una abultada deuda. Pero este no fue su certificado de defunción, sino un último intento por evitar el cierre, ya que presentó un plan de continuidad comercial que cuenta con el acuerdo de la mayoría de sus acreedores.
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Gibson es el histórico fabricante de guitarras eléctricas del mismo nombre, que proveyó a músicos legendarios como Elvis Presley, B. B. King, Jimmy Page, Keith Richards o John Lennon, entre muchos otros. Pero su caída no sólo arrastra a figuras de músicos emblemáticos como los mencionados, sino también a otros como Ray Charles, Leonard Bernstein y Dave Brubeck. Es que la firma también es propietaria de los famosos pianos Baldwin.
La compañía estaba en dificultades financieras desde hace meses y enfrentaba un vencimiento de deuda crucial, que lo obligaba a reembolsar antes del 1 de agosto, o refinanciar, 375 millones de dólares en bonos. El intento de diversificación de Gibson hacia sistemas de audio para el gran público a través de su filial Gibson Innovations habría desembocado en esta situación límite.
Gibson Brands, compañía matriz de las guitarras Gibson, alcanzó un acuerdo de reestructuración con los tenedores del 69% del total de bonos con vencimiento el 1 de agosto y recibirá un crédito de 135 millones de dólares.
"Este proceso será prácticamente invisible para los clientes, que continuarán beneficiándose de productos y de un servicio al cliente incomparables", dijo Henry Juszkiewicz, CEO de Gibson Brands, en un comunicado.
El grupo que produce, entre otras, el famoso modelo de guitarra Les Paul, fue fundado en 1902 y ahora tiene su sede en Nashville, uno de los lugares emblemáticos de la música en Estados Unidos.
A pesar de su situación, Gibson genera ingresos más de u$s1.000 millones anuales y vende 170.000 guitarras al año. Según la información que la firma aportó al tribunal que supervisará la reestructuración, la compañía controla el 40% del mercado de las guitarras eléctricas en el segmento de precio superior a los 2.000 dólares. Cuenta con 875 empleados.
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