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Jairo y una fórmula que revitaliza la “chanson”
“Jazziro” recicla piezas clásicas del repertorio de la “chanson”, todas muy conocidas, y les da una impronta nueva, donde conviven las armonías y las improvisaciones del jazz y la rítmica del folklore de nuestro país.
El cordobés Minino Garay y el francés Baptiste Trotignon se conocieron personalmente cuando se cruzaron siendo parte de un mismo festival de jazz en Buenos Aires. Se asociaron artísticamente y trabajaron juntos un tiempo. En medio de eso, pensaron que podían sumar un socio vocal para un proyecto que representa una muy buena idea en épocas de vacas flacas en cuanto a novedades.
Garay es percusionista y vive hace años en París. Trotignon es uno de los pianistas y compositores más destacados en la escena jazzística de Europa. Y Jairo, mucho más conocido por todos y el tercero en sumarse, es un cantante ecléctico que sostiene siempre una voz impecable y un compromiso profundo con todo lo que interpreta.
"Jazziro" tuvo su debut, algo tímido al principio, el año pasado en el Maipo. La buena respuesta del público y el entusiasmo que les causó a ellos mismos los llevaron a grabar un disco que saldrá pronto en Francia, en otras partes del mundo y seguramente también en nuestro país. De lo que se trata es de reciclar piezas clásicas del repertorio de la "chanson", todas muy conocidas, y darles una impronta nueva, donde conviven las armonías y las improvisaciones del jazz y la rítmica del folklore de nuestro país.
Esta segunda etapa de un plan que promete futuro, incluyó, además del Coliseo, actuaciones en Córdoba, Rosario, Mar del Plata, San Juan y Río IV. Y, por cierto, en Buenos Aires, como ya había ocurrido antes en otras plazas, se cumplió ampliamente con las expectativas de un producto que ha evolucionado y se ha asentado.
El espectáculo propone volver a escuchar canciones emblemáticas como "Le métèque", "Avec le tempes", "Élisa" o "Et maintenant", siempre en esa mezcla entre la voz de Jairo y los juegos jazzísticos/percusivos citados. Para esta segunda época se agregaron algunos clásicos nativos, como "Alfonsina y el mar" y "Balderrama". Hay momentos instrumentales en los que Trotignon, Garay y el "Tero" Buschini, bajista invitado, se sacan chispas para temas de Hermeto Pascoal ("Chorinho para ele"), o del propio Baptiste ("Andantino" y "Vamos"). Y "Jazziro" adquiere relevancia superlativa en las versiones, jugadas y por eso muy atractivas, de "Je me suis fait tout petit" de George Brassens, "Qui" de Charles Aznavour, el tango "Nada" de Dames y Sanguinetti, la "Zamba del romero" de Leguizamón y Castilla, o "Que nadie sepa mi sufrir"/"La foule", en expresionista interpretación bilingüe con un Jairo en su pico más alto.


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