9 de mayo 2016 - 00:16

Kives fue el hombre que le vendió de todo a todos

El canadiense Philip Kives, un vendedor callejero que se hizo millonario y revolucionó las ventas por televisión (“Llame ya”) y la industria discográfica, con los “compilados”  y “enganchados”.
El canadiense Philip Kives, un vendedor callejero que se hizo millonario y revolucionó las ventas por televisión (“Llame ya”) y la industria discográfica, con los “compilados” y “enganchados”.
Es raro que nadie en Hollywood, hasta el momento, se le haya ocurrido filmar una película sobre el genio de los negocios y el visionario que definió la manera de vender cualquier cosa inútil gracias a un nuevo tipo de publicidad televisiva, además de patear el tablero de toda la industria musical y discográfica creando baratísimos compilados de temas viejos y de los estilos mas variados.

La historia de Philip Kives, nacido en 1929 en Oungre, Canadá, y fallecido a los 87 años la semana pasada en Winipeg, en el mismo país, es asombrosa: como vendedor callejero, sin un centavo, pensó una idea que cambió para siempre la historia de los medios audiovisuales, además de la publicidad y la industria musical y discográfica.

Kives vendía puerta a puerta cacerolas y otros artículos para las amas de casa en los alrededores de Atlantic City, EE.UU. A principios de la década de 1960, el futuro fundador de K Tel, legendaria empresa de ventas por TV (la primera en su género) descubrió en la rambla de esa ciudad turística que tenía un talento especial para venderle cualquier tipo de producto a toda aquella persona que escuchara los beneficios de lo que él estuviera dispuesto a vender. Por esos tiempos, Kives supo que estaba por aparecer el teflón, y decidió buscar una manera masiva de vender sartenes. Volvió a Canadá y acordó, con un canal de TV, emitir comerciales de cinco minutos en la trasnoche (horario mucho más marginal entonces que ahora), repartiendo las ganancias de las ventas. El resultado fue la venta de un millón de sartenes de teflón y el nacimiento de un nuevo tipo de negocio televisivo.

Tanto en su país como en los Estados Unidos, Kives logró momentos de gran fama al aparecer en sus "infomercials" de productos tan pintorescos como el Veg O Matic (un cortador de cebollas que no provocaba lágrimas) o un cepillo "mágico" ("miracle brush"), uno de los más vendidos de la empresa formada para esos fines, K Tel.

Frases televisivas que hoy son tan comunes y corrientes, y que han pasado al lenguaje popular, como "Llame ya" o "Visto en la TV", fueron creadas por Kives en sus infomerciales, que de a poco fueron apareciendo también en Australia e Inglaterra. Pero Kives, al verse inesperadamente como cabeza de un gran imperio comercial, decidió que ya no sólo quería vender electrodomésticos (en su gran parte inservibles), sino probar algo nuevo.

Y fue así cómo surgió, en la industria discográfica, el "compilado", algo que hasta ese momento no existía, mientras adquiría los derechos de viejos clásicos de la música country para su primer lanzamiento, "29 Country Hits", que muchos en la industria consideraban un fracaso.

El primer título vendió hasta el último disco en stock, y Kives entendió que había descubierto un nuevo filón para hacer dinero. Pronto vendería millones de discos muy baratos, famosos por sus portadas de colores chillones, con títulos como "Grandes éxitos para camioneros", "Los mejores hits románticos", o categorías más ambiguas como "20 dinamic hits", integrados por viejos clásicos del rock'n'roll que no se escuchaban hacía tiempo, o que estaban descatalogados.

Las discográficas lo odiaban no sólo porque él era el que más discos vendía sin siquiera pertenecer al negocio, y encima arreglaba los derechos musicales directamente con los mismos artistas, que lo apreciaban más que a nadie porque les permitía ganar dinero con viejos éxitos que luego caían en el olvido por el cambio de las modas. Eso le granjeó la amistad de intérpretes como Liberace, Perry Como, Elton John o Sammy Davis Jr.

En un momento, inclusive, K Tel logró producir éxitos propios que dieron aun más dinero, com la serie "Hook on classics" (los enganchados) que recreaban la música clasica al ritmo disco. Rockeros muy famosos, como los del grupo Nirvana, confesaron haber conocido temas de rock clásico a través de los discos de "grandes éxitos" de K Tel.

Luego la firma se expandió a negocios más serios, como el del petróleo, donde empezó perder dinero, llegando casi a la bancarrota hasta resucitar en los 90.

Actualmente la firma K Tel ya no vende el Veg o Matic, pero es uno de los mayores licenciatarios de derechos musicales en el mundo.

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