25 de mayo 2016 - 00:00

Mirtha a Macri sobre tarifas: “¡Así, no!”

Mirtha Legrand y Mauricio Macri posaron junto a los mozos de Casa de Gobierno.  En el encuentro el Presidente lució un detalle distinto en su vestimenta: “Por fin se puso corbata”, bromeó la conductora.
Mirtha Legrand y Mauricio Macri posaron junto a los mozos de Casa de Gobierno. En el encuentro el Presidente lució un detalle distinto en su vestimenta: “Por fin se puso corbata”, bromeó la conductora.
 Se invirtieron los roles. Mauricio Macri fue ayer el anfitrión de un almuerzo donde recibió a la diva de la televisión, Mirtha Legrand, en la Casa Rosada. Con un tapado animal print, que debajo escondía un impecable traje blanco, llegó la conductora a Balcarce 50. Sólo un pedido tenía: "Nada de hongos ni carne para comer". Y así fue.

Ingresaron a la Casa Rosada por la explanada tal como lo hacen los funcionarios. El Presidente la recibió en su despacho junto con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, y su vocero, Iván Pavlovsky. Ella fue acompañada de su nieto y productor del programa, Ignacio "Nacho" Viale.

El almuerzo se realizó en el comedor presidencial donde los deleitó el chef Dante Liporace, encargado del menú diario de la Rosada. En esta oportunidad se lució como si fuera uno de los almuerzos de domingo en la televisión: gaz-pacho, salmón "con una salsa riquísima", según sostuvo Mirtha, y brownie con helado de postre.

El encuentro duró una hora y media, tiempo que dedicaron a tocar una variedad de temas: "En general, un poco de política, un poco de país, un poco de mundo artístico, un poco de todo, pero muy armonioso, todo muy agradable. Me encantó. Me en-can-tó", dijo Legrand. Entre otros tópicos, se habló del papel del consultor Jaime Durán Barba, que el fin de semana generó polémica con sus dichos sobre el hambre en la mesa de Canal 13. Además, se habló de los recientes aumentos de los servicios: "Le dije que las tarifas eran muy altas y que debió ser todo más gradual. Venía preocupada, pero nadie fue desagradable", comentó la diva.

También hubo regalos: el Presidente le entregó unas "fotos lindísimas" y el libro "La Sonrisa", de Nelson Mandela, ambos con dedicatoria.

Antes de retirarse, Peña y De Andreis le hicieron un tour por los diversos salones de la Presidencia, entre ellos el Salón Blanco y el Salón Evita, donde se hacen las reuniones de gabinete.

"Estaba preocupada pensando por qué me habrán invitado porque yo a veces cuestiono bastante al Gobierno. Me irán a decir algo desagradable, pero nada fue desagradable. Yo por ahí había leído que a Lilita (Elisa Carrió) la habían retado por hablar mal de alguien", dijo. No fue esta la primera vez que Legrand estuvo en la Rosada, ya lo había hecho antes con Isabel Perón y Fernando de la Rúa.

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