13 de octubre 2011 - 00:00

Misión a París por bloqueo de EE.UU.

Barack Obama
Barack Obama
Amado Boudou viajará hoy por la noche a la cumbre de ministros de Economía del G-20 con una misión doble: impedir que los países industrializados avancen en regular los precios de los commodities. Buscará también comenzar sigilosamente con la tarea diplomática de neutralizar el intento de los Estados Unidos para que otros países también voten contra la Argentina en el BID y el Banco Mundial.

Boudou suspenderá por tres días su campaña política. El ministro de Economía ya tiene en su orden de reuniones encuentros con sus pares de Brasil y de Rusia, con lo que buscará coordinar discursos para impedir que avance la idea de imponer precios máximos para los principales commodities. La intención de países como Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Japón es que estos productos, más el cobre, el azúcar, el algodón, el cacao y el estaño, entre otros, deberían tener un precio máximo durante períodos de crisis para evitar consecuencias inflacionarias.

Sin embargo, el tema más importante que tratará Boudou será neutralizar la embestida de Estados Unidos en los organismos internacionales para que no se le aprueben al país créditos con destino específico.

Lo que buscará desde mañana Boudou en París es que el avance norteamericano ante el BM no prospere ante otros países desarrollados. La Argentina necesita que en 2012 los fondos por unos u$s 2.100 millones de créditos en trámite o preacordados se sostengan (u$s 1.400 millones del BID y unos u$s 700 millones ante el BM), ya que, entre otras partidas, este dinero debe ser destinado a proyectos como el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, reformas administrativas y obras públicas en provincias y municipios, al Plan Nacer, rutas nacionales, mejoras en la producción agropecuaria en áreas marginales, etcétera. De no ser así, el Gobierno debería encontrar otras fuentes de financiamiento. Igualmente, descarta Economía que los Estados desarrollados planeen sancionar a la Argentina.

Lo que sí preocupa al Gobierno es que el malhumor norteamericano contagie al resto de los acreedores del país ante el Club de París. En ese ámbito, los acuerdos tienen que darse por unanimidad, y un voto no positivo del Gobierno de Obama terminaría por afectar la intención de la Argentina de avanzar en una solución completa por la deuda de u$s 7.450 millones (sin intereses) que se mantiene con ese organismo.

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