17 de agosto 2012 - 00:00

Piazzolla homenajeado a su gusto: electrónicamente

En la década del 70, Astor Piazzolla tuvo un breve pero intenso romance con el rock argentino. Producto de aquella relación, que incluyó reparto de flores entre el músico y figuras del pop, nació un octeto que el bandoneonista bautizó Conjunto Electrónico -a cuya presentación asistió, por ejemplo, Luis Alberto Spinetta-, seguramente, para diferenciarlo de aquel anterior y emblemático Octeto Buenos Aires que está entre lo más vanguardista de su obra.

La novedad, en rigor, era la inclusión de un sintetizador que tocó su hijo Daniel, un órgano a cargo de Osvaldo Caló, un bajo eléctrico en lugar del contrabajo acústico, y un vértigo en la ejecución de arreglos nuevos para piezas que, en muchos casos, venían del pasado. Aquel interés por ese tipo de sonido y por el rock no le duró mucho, pero esa formación merece siempre un recuerdo para quienes repasan su trabajo.

Entre los homenajes por el 20º aniversario de su muerte en el contexto del Festival de Tango del gobierno de la Ciudad, se convocó a su nieto, el baterista Daniel «Pipi» Piazzolla, para rememorar aquella época de su abuelo desde una relectura de las Cuatro Estaciones porteñas. Él, a su vez, se juntó con el pianista y arreglador Nicolás Guerschberg para terminar de darle forma al asunto. Así, quedó conformado un grupo que se sustentó sobre Escalandrum -una formación jazzera que también se acercó últimamente a la obra de Piazzolla- con agregados hasta constituir una orquesta de 11 músicos entre los que estuvo su padre Daniel Hugo que ahora, en lugar de un sintetizador, se sumó como percusionista.

Si de espíritu de trata, puede asegurarse que el objetivo de recordar aquella experiencia piazzolleana se cumplió con creces. Hubo un par de teclados, la flauta y el saxo del pasado se hicieron ahora un «frontón» de dos saxos y un clarinete bajo, conservando la idea estética; la batería ocupó un sitial destacado, y se retomó aquel vértigo que fue tan propio del conjunto «setentista».

Los arreglos de Guerschberg sonaron contundentes, modernos pero respetuosos del homenaje, atrevidos -sobre todo en algunas introducciones- pero igualmente apegados a la base concebida por el compositor. Y como no podía ser de otro modo con semejante combinado de instrumentistas, la ejecución fue impecable, con un lugar especialmente lucido para el líder baterista, el pianista arreglador y el excelente y virtuoso bandoneonista Lautaro Greco. Y aunque todas estas estaciones estuvieron a la altura de las circunstancias -de paso, hay que decir que en poco tiempo servirán para musicalizar los espectáculos del Planetario de Palermo-, fue con «Otoño Porteño» que esta orquesta sacó chapa de primera categoría.

Tango BA. Festival y Mundial». 2ª jornada. Actuación del grupo Piazzolla Electrónico. Con Daniel «Pipi» Piazzolla (batería, dirección), Daniel Hugo Piazzolla (percusión), Esteban Sehinkman (teclado), Nicolás Sorín (teclado), Lucio Balduini (guitarra), Lautaro Greco (bandoneón), Martín Rur (clarinete bajo), Nicolás Guerschberg (piano, arreglos), Gustavo Musso (saxos alto y soprano), Damián Fogiel (saxo tenor) y Mariano Sívori (contrabajo). (Centro de Exposiciones, 15 de agosto).

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