- ámbito
- Edición Impresa
Por ahora falta más gas que en los inviernos anteriores
• Son datos del Enargas, que consideran las importaciones de gas natural licuado (gnl) y desde Bolivia
Julio De Vido
Hasta el invierno anterior, con las temperaturas de esta semana a nivel nacional, el gas en gasoductos superaba 125 millones de metros cúbicos. Esto significa que se están produciendo cortes de gas a industrias y generadoras térmicas por un volumen superior a 10 millones de metros cúbicos por día, con relación a lo que ocurría en el invierno pasado.
El Gobierno confía en que la situación mejorará el 30 de junio, cuando entre en operaciones el nuevo gasoducto que corre por debajo del estrecho de Magallanes y trae gas extraído en la cuenca austral. También espera que se cumpla el pronóstico del Servicio Meteorológico en el sentido de que este año habrá pocos días muy fríos.
En términos globales, la demanda de gas se reparte de la siguiente manera: 47 millones para la industria, 6 millones que se pierden por razones técnicas en las cañerías, 8 millones para el GNC vehicular, 20 millones para las generadoras térmicas, y según la temperatura, el consumo residencial y de pequeños comercios en invierno oscila entre 60 y 75 millones .
Como este último nunca se puede cortar, la demanda real oscila ente 141 millones (cuando el frío es más o menos tolerable) y 156 millones cuando se llega a temperaturas extremas. Si a los 115 millones despachados ayer se le suman los cinco adicionales que entrarán en julio por Magallanes, la suma da 120 millones, con un faltante que oscila entre 21 millones y 36 millones de metros cúbicos.
Los cortes empiezan por las centrales térmicas que pueden usar combustibles líquidos. Siguen por las industrias que contratan servicio interrumpible porque es más barato y pueden reemplazar el gas o parar la producción, y continúa por las industrias medianas y grandes que hasta 2006 tenían contratos de servicio firme y fueron obligadas a aceptar una ventana cortable. Ayer estaba cortado todo el servicio interrumpible y las ventanas, y se estima que también tenían interrumpido el servicio por lo menos en parte grandes industrias, que, como Dow Química, contratan directamente con los productores, sin pasar por las empresas distribuidoras.
La situación es consecuencia de la baja de la producción local por la declinación natural de los yacimientos y por el retraso en introducir nuevas tecnologías para mejorar la productividad de los pozos maduros y para obtener gas de reservorios no convencionales. Es otra consecuencia del desajuste de las tarifas: las petroleras no destinan recursos a nuevas inversiones porque el precio que reciben por el gas es muy bajo, aun en el caso de las industrias que pagan el valor más alto. Se afirma que una empresa fabril paga hoy en promedio u$s 3 por millón de btu, cuando cuesta más de u$s 6 el importado de Bolivia y alrededor de u$s 8 el GNL para regasificar. Para los hogares, en tanto, el precio del gas todavía está por debajo de u$s 1.


Dejá tu comentario