Cunha dijo que la solicitud firmada por los juristas Hélio Bicudo, uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores, y Miguel Reale Júnior debe comprobar que la mandataria brasileña estuvo personalmente involucrada en las llamadas "pedaladas fiscales" destinadas, supuestamente, a maquillar el déficit fiscal.
"El hecho de la 'pedalada' por sí solo no significa que eso sea una razón para el pedido de 'impeachment'. Tiene que configurar que hay una actuación de la presidenta en un proceso en el que incumplió la ley", dijo Cunha a periodistas en Brasilia.
Cunha está acusado de haber recibido sobornos por 5 millones de dólares de la trama de corrupción en Petrobras, y analistas estiman que busca salvar su pellejo con negociaciones tanto con oficialistas como con opositores, por lo que aceptar o rechazar el juicio político podría ser para él una suerte de moneda de cambio.
El nuevo pedido de "impeachment", presentado el miércoles, indica que el Gobierno realizó en 2014 y en 2015 (ya en el actual mandato) las prácticas de demorar traspasos de fondos estatales a bancos públicos que pagaban planes sociales, lo que está prohibido por la ley.
Pero además de la sugerencia de Cunha, Rousseff recibió ayer otra noticia que la alivia.
La Comisión Parlamentaria de Investigación sobre el escándalo en Petrobras, el "Petrolão", no encontró pruebas que permitan imputar a la presidenta y a su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, por lo que ambos fueron exculpados en el informe final aprobado en la madrugada de ayer pese al voto negativo de la oposición.
El informe fue elaborado por el instructor de la comisión, diputado Luiz Sérgio, que fue respaldado ayer por 17 parlamentarios mientras nueve votaron en contra y uno se abstuvo.
"No puedo confundir indicios con sospechas, yo debo atenerme a lo que consta en los autos del proceso", afirmó.
Según el veredicto de la comisión, el "Petrolão", que le generó a Petrobras pérdidas por 2.000 millones de dólares, fue motorizado por un cartel de empresas privadas que contó con la complicidad de exejecutivos de la compañía.
El único político imputado fue el extesorero del oficialista Partido de los Trabajadores Joao Vaccari Neto.
Las conclusiones de la comisión fueron rechazadas por el opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña, que culpa a Rousseff.
| Agencias Brasil247 y ANSA, y Ámbito Financiero |


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