20 de octubre 2011 - 00:00

Sarkozy reconoció que se estancaron negociaciones

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, durante su despedida ayer en Fráncfort junto a la titular del FMI, Christine Lagarde; y la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Afuera cientos de manifestantes advierten que el «juego terminó».
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, durante su despedida ayer en Fráncfort junto a la titular del FMI, Christine Lagarde; y la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Afuera cientos de manifestantes advierten que el «juego terminó».
París y Berlín - Los esfuerzos para lograr un acuerdo que ponga freno a la crisis de la eurozona se encuentran estancados en los mecanismos para incrementar las capacidades del fondo de rescate de la región, afirmó ayer el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Les dijo a parlamentarios franceses que la polémica estaba retrasando las negociaciones.

Posteriormente, viajó a Fráncfort para reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, y otras altas autoridades para tratar de romper el bloqueo antes de la cumbre de líderes de la Unión Europea del fin de semana, según fuentes de la presidencia. Sin embargo, ambos líderes no entregaron comentarios tras la reunión.

Francia ha argumentado que la manera más efectiva de apalancar la capacidad de acción del Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (EFSF) es convertirlo en un banco, que pueda acceder a financiamiento del Banco Central Europeo, a lo que se oponen tanto el BCE como el Gobierno alemán. «En Alemania, la coalición está dividida sobre este tema. No es sólo Angela Merkel a quien necesitamos convencer», dijo Sarkozy a parlamentarios, según Charles de Courson, uno de los legisladores presentes en el encuentro.

Sus comentarios generaron dudas respecto de si los líderes de la zona euro serán capaces de llegar a acuerdo sobre un plan claro y convincente cuando se reúnan el domingo. Un fracaso socavaría aún más la ya debilitada confianza de los mercados financieros en el bloque monetario y en su capacidad de superar una crisis de deuda que lleva dos años y que amenaza la viabilidad de la moneda única en el largo plazo.

«Ustedes conocen la postura francesa y estamos apegados a ella. Creemos que claramente la mejor solución es que el fondo tenga una licencia bancaria con el banco central, pero todos conocen la reticencia del banco central», dijo el ministro de Finanzas galo, François Baroin, a reporteros en Fráncfort. «Todos también conocen la reticencia de los alemanes. Pero para nosotros esa sigue siendo la solución más eficaz», agregó.

Funcionarios de la zona euro han dicho que un modelo alternativo, en el que el EFSF pueda garantizar una porción de la deuda nueva emitida en la zona euro, también está sobre la mesa. Al garantizar el primer 20 o 30% de las pérdidas, el EFSF podría extenderse entre tres y cinco veces más. Con cerca de 300.000 millones de euros de su capacidad de 440.000 millones aún disponibles, el fondo podría ampliarse a más de 1 billón de euros y darles a los mercados un respiro para evaluarlo.

No obstante, analistas no están convencidos de que un plan de apalancamiento que involucre una garantía para las primeras pérdidas sea exitoso, advirtiendo que podría crear una estructura de dos niveles en algunos mercados de bonos y no tendría sentido sin un compromiso explícito del BCE de comprar deuda en riesgo.

Agencia Reuters

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