Con sus conductores, Politti y Cormillot, lejos de tener la
mejor relación, termina hoy «Cuestión de peso».
Hoy se despide el programa «Cuestión de peso» desde el teatro Broadway, luego de tres temporadas por «Canal 13». Ayer no dejaban de publicitar en el ciclo de Andrea Politti ese final, además de repasar la cantidad de personas a las que habían ayudado a adelgazar, todo combinado con infinidad de PNTs vinculados con esa problemática y más generales apuntados a la mujer: marcas de ropa para talles especiales, Dieta Club, la empresa del co-conductor de Politti, Alberto Cormillot y varios productos para el cuidado femenino, todo potenciado por la publicidad del día de la madre. Si bien los animadores cruzaban sonrisas, resultaron algo esquivas y forzadas; sólo falta un día de trabajo en conjunto tras la publicitada «pelea» entre ambos. Es que hubo además lugar para discurrir sobre el nuevo libro del especialista en dietas (quien también pasó por «Mañanas informales», por el mismo canal, y con el «chivo») pero además habló, por enésima vez, de los «permitidos» de las dietas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En una línea similar, la cocinera de «Mañanas informales», Georgina Manghi, se refirió al «lunes de comida light», pues a esta altura del año es moneda corriente la gente que se obsesiona con empezar a cuidarse para el verano, y sobre todo el arranque de la dieta el lunes, más allá de lo que se tolere durante los días siguientes. Pero cansa esta cocinera que parece pedir a gritos la conducción de algún programa propio, pues no deja de exaltarse y llamar la atención, con comentarios y actitudes «hot», por caso, pedir que un plano de su busto para exhibir el detalle de su escote. Mejor que se dedique a cocinar, es decir, su papel en «Mañanas informales», y evite tocarse el cabello cuando explica cómo cocinar el pastel de pescado para el lunes light. Al menos lleva el pelo atado.
«Duro de domar» regresadesde hoy a la medianoche, con lo que «Canal 13» intenta mimar un poco a Roberto Pettinato, a quien consideran que han descuidado el último tiempo. Hace meses el conductor repite que quiere un «late night show» y si bien lo que hará en «Canal 13» a la medianoche se tratará del mismo programa hasta fin de año, le otorgan esa franja horaria y quizá el año que viene pueda modificar en algo el ciclo para acercarlo a sus deseos, pues ya es casi un hecho que seguirá al frente de «Duro de domar». Tanta guerra verbal entre el productor de «Duro de domar», Diego Gvirtz, y Pettinato, resultó sólo un intento desesperado por recuperar algo del protagonismo perdido. Otra lectura más realista del cambio de horario, menos benévola para Pettinato, responde a que su reemplazo a las 19 por la novela «Valentino el argentino» sólo apuesta a mejorar el rating que se pierde a diario en manos de «Telefé noticias».
En la competencia de los sábados, «Zapping» se impuso sobre «TVR» con 13.4 para «Telefé» contra 10.5 para «Canal 13». Con cinco décimas más que cuando estuvo Jorge Lanata como invitado en «TVR», la crítica del sábado fue Viviana Canosa, quien tampoco interesó tanto como para subir el rating (tan sólo dos puntos más que lo que logra a diario «Los profesionales» en «Canal 9», cuyo promedio es 8.3). Evidentemente no depende a esta altura del invitado, que puede subir o bajar algún punto pero no mejora el encendido de un «TVR» apagado. Para peor, restó interés el informe sobre el mal de Parkinson de Berugo Carámbula y una casi muda Canosa, irreconocible, quien sólo dijo que no coincide con esa forma de humor (más allá de que su propio programa no sea, justamente, cultural).
La semana pasada el «humor negro» estuvo en «Zapping» (habían ironizado sobre las frustradas coberturas del fallecido Juan Castro en Medio Oriente). El sábado, «TVR» intentó convencer que tomaban el informe con el mismo humor que el propio Carámbula toma su enfermedad. Pero una cosa es el cómico haciéndose el gracioso con Chiche Gelblung y enumerando las cosas que puede hacer gracias al Parkinson, y otra bien diferente es un informe con la cortina musical de Soda Stereo: «Cuando pase el temblor». También es discutible el show de Carámbula por cuanto programa lo invite para burlarse de sí mismo. ¿Bien por Carámbula que puede tomárselo con humor o intento de sacar ventaja como sea, aun a costa de su enfermedad? Sea lo que fuere, el retrato de lo que es la TV de hoy sí que no deja dudas.
Como si Marcelo Tinelli tuviera pocas denuncias por no respectar horarios en el trabajo con menores, «Ideas del Sur» proyecta una edición de «Patinado» pero con chicos, con lo que la vuelta de timón en el contenido de su programa no resultaría demasiado importante, sino que se trataría de mezclar dos fórmulas que funcionaron: la de los pequeños talentos primero y luego cuentachistes, más el «Patinando por un sueño» pero en versión naif, ya sin vedettes con incontinencia verbal o mujeres con récords de busto. Y debería convocar menores para trabajar pasado el horario de protección al menor, como el año de los cuentachistes, que tiene récords de multas del Comfer. Al menos no se cree que Tinelli corte polleritas en el «Patinando kids».
El año pasado la TV enfrentó el reclamo sindical de actores y la respuesta posterior de productores, lo que dejó a la pantalla sin ficciones durante varios días. El jueves los canales podrían interrumpir sus programaciones habituales si se concreta el paro anunciado por el Sindicato Argentino de Trabajadores de Televisión (SAT), que si bien sostiene que no afectará el trabajo de actores y periodistas, amenaza con que ningún técnico se presente, lo que obligaría al personal jerárquico a realizar transmisiones de emergencia. El reclamo es por un aumento de 30%. El jueves último, SAT organizó una manifestación con 400 personas en las puertas de los principales canales y productoras.
Dejá tu comentario