Una "pasión" en el streaming del Cervantes

Espectáculos

La obra de Cristián Palacios está protagonizada por Ernesto Claudio, Leonor Manso y su hija Paloma Contreras.

El Nacional Cervantes era el único teatro oficial de Buenos Aires que permanecía cerrado luego del regreso a lo presencial de varias salas del Complejo Teatral de Buenos Aires y el Colón. Tenía previsto el estreno de ¨Reinas abolladas¨ para el 20 de marzo, pero varios aislamientos de diferentes áreas generaron retrasos; ahora se prevé el debut para el 8 de abril. La obra, escrita por Victoria Varas, dirigida por Azul Lombardía y protagonizada por María Marull, Maruja Bustamante y Mónica Raiola, entre otros, marcará la reapertura de la sala mayor, María Guerrero, acondicionada según los protocolos. Las salas pequeñas, Luisa Vehil y Orestes Caviglia, aún están poniéndose a tono con la ventilación. ¨Reinas¨ estaba destinada a la Caviglia, que no tiene capacidad para hacerla con distanciamiento, por lo cual se la trasladó.

El Cervantes también pondrá hoy a las 20, en su plataforma, “La pasión según Teresa Von Hauptbanhof”, de Cristian Palacios y dirigida por Naya Pose, en el ciclo “Cervantes online”. Actúan, entre otros, Leonor Manso, Paloma Contreras y Ernesto Claudio, con quien dialogamos, además sobre su participación en Toc Toc, que vuelve hoy al Multitabarís.

Periodista: ¿Cómo es la obra?

Ernesto Claudio: Desorbitada. Cuando la empezamos a leer no sabíamos por dónde podía disparar y lo tomamos como divertimento teatral. Mi personaje es un malísmo hombre que viene a buscar a la princesa para someterla, es el temible conde Rudolf Ferenczy. Está apoyada en actuaciones remarcadas para acentuar la farsa y el absurdo.

P.: ¿Cuáles son los temas?

E.C.: Hay vuelta de tuerca final que desmitifica la actuación y el teatro. Leonor Manso y Paloma se sacan las pelucas, sus personajes, y hacen una reflexión de lo que tiene que ver con el público que uno tiene enfrente. Es muy lindo que la madre e hija lo sean también en la vida real. Además esa visita que reciben revierte el tremendo y morboso destino que les aguardaba.

P.: ¿Cómo fue el trabajo con protocolos y para streaming?

E.C.: Fue raro trabajar en la modalidad virtual. Se actuó, aunque la grabamos. Pero hubo algo en las miradas y fue una buena oportunidad que brindó el Cervantes para que cada iluminador, escenógrafo, actor, director, cada miembro del engranaje pudiera trabajar en sólo una obra. No hubo repetición, de modo que de las 21 obras que se hicieron, fue trabajo para mucha gente.

P.: ¿Qué puede decir del regreso de Toc Toc a partir de hoy?

E. C.: La hice en gira cuatro años y medio, fueron 1300 funciones. Juan Carlos Gené decía que si uno supiera cómo se hace un éxito, todos lo haríamos. Hay una zona en que es felizmente incomprensible. Todavía igual le busco alguna vueltita al personaje, que siempre me atrajo mucho, se llama Alfredo y es un ser complicado. Volver a hacerla con protocolo y en pandemia es como se puede hoy, es trabajo. El aforo es una patriada como decíamos con Puma Goity y Jorge Suárez, no sé si vamos a poder vivir de esto pero es la iniciativa y el primer paso para que la cosa empiece a funcionar. Pese a que el público sea reducido ojalá se llene, la obra garantiza diversión. La hicimos por separado con Pata Etchegoyen y con Miguel Angel Rodríguez pero esta vez estamos juntos.

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