San Sebastián - ¿Era mejor mandar «La señal» a San Sebastián? No se sabe. Pudo ganarse, como mínimo, los premios de mejor guión y mejor actor, pero también pudo pasarle como a «Promesas del Este», de David Cronenberg, favorita en todas las quinielas del festival, que no se sacó ni un recuerdo. Y eso, por una simple razón: tanto el jurado oficial como los paralelos estimaron que «Promesas...» no necesita ningún premio para que el público la vea. «Tampoco lo precisa 'La señal'», nos dijo su coproductor y distribuidor español Jaime Morales, de Wanda Vision, que la estrenará ahora en octubre en la península.
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«Para que el público la vea, son más que suficientes el nombre de Ricardo Darín y el recuerdo de Eduardo Mignogna», concluyó Morales, hombre vinculado a «Historias mínimas», «Derecho de familia», y muchas otras películas argentinas de buena repercusión en toda España.
El espacio lo ocupó entonces « Encarnación», de Anahí Berneri, que así pudo afirmar su incipiente existencia, y recibir el premio de algunos críticos, aunque el oficial para mejor actriz (por el que iba Silvia Pérez) lo terminó ganando Blanca Portillo, de la española «Siete mesas de billar francés». Bien, pero, ¿por qué «La señal» no estuvo tampoco en alguna de las muestras informativas? En eso, los programadores de San Sebastián estuvieron flojos. La pensaron al comienzo para un homenaje a Mignogna, pero luego se impusieron otras consideraciones. A propósito: se advierte que, atento a los pedidos de glamour, dinero, y frivolidad, Donostia está haciendo lo mismo que Cannes y Venecia, es decir, sus secciones informativas le están dando cada vez más espacio a las películas puramente comerciales de habla inglesa (este año, con «Un funeral a muerte», «Cleaner», y «Flawless», que le permitió traer a Demi Moore para el cierre).
En fin. La suave pero penetrante «Mil días de buenas plegarias», de Wayne Wang, se llevó los premios de mejor película, mejor actor, el Signis, y el CEC ( escritores cinematográficos españoles). «Buda explotó de vergüenza», de Hana Makmalbaf, el premio especial del jurado, el premio adquisición de TVE, y la admiración de todos por la edad de su autora: apenas 19 años, movediza, de gorra con visera y orejeras en vez del clásico chador. No pasa inadvertida.
Detalle interesante, para decir lo suyo Wang debe filmar en EE.UU., y Hana en Afganistán, ambos prescindiendo de las «ayudas» oficiales de China e Irán.
Del resto, entre otros que se fueron felices, se destacan la comedia costumbrista «Caramel», de la bella libanesa Nadine Labaki (TCM del público, premio del jurado juvenil y San Sebastiane), la comedia triste uruguaya «El baño del Papa», de Fernández & Charlone (premio de la sección Horizontes Latinos, donde competía) y la comedia uruguayo-argentina «Acné», de Federico Veiroj, sobre adolescentes ( premio adquisición TVE de la sección Cine en Construcción).
Felices también, quienes fueron a una jam sesion de medianoche con Gary Clark jr., el negrito de «Honeydripper», en guitarra, y, acompañándolo en guitarrón, el propio director de la película, el veterano John Sayles. Eso estuvo mucho mejor que el cóctel de despedida (medio pobre), y que las presentaciones de Demi Moore, siempre haciéndose esperar, y siempre con sonrisa y respuestas de repertorio. Eso sí, todavía atendible y de lindas rodillas.
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