Londres (EFE).- Una exposición que se inaugura el próximo 26 de enero en la Royal Academy of Arts mostrará obras maestras del impresionismo y las vanguardias francesas y rusas que fueron ocultadas al mundo durante el stalinismo por las mismas razones que los nazis destruyeron el «arte degenerado».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las obras provienen de la colección de dos ricos rusos, Seguéi Shchukin e Ivan Morosov. El primero, por caso, compró casi toda la obra de Matisse entre 1904 y 1914. Incluía su colección 37 obras de Matisse, 16 de Derain, otras tantas de Gauguin, cuatro de Van Gogh, ocho de Cézanne y medio centenar de Picasso. La colección de Morosov estaba integrada por casi 300 piezas, con obras de Monet, Bonnard y Gauguin.
Confiscadas por el Estado, obras hoy famosas como «La danza», de Matisse, fueron enviadas a Siberia, donde permanecieron almacenadas durante la Segunda Guerra Mundial y sólo se salvaron de milagro. En 1948 Stalin, que había heredado la mayor colección de arte moderno del mundo, confiscada a sus propietarios, pidió consejo al mariscal Voroshilov, miembro del Politburó, sobre qué hacer con aquellos cuadros. El militar, encargado de hacer una purga en la cultura soviética, pidió que le mostrasen aquellas obras y, al ver los desnudos de «La danza», de Matisse, soltó una carcajada. El viaje de esas obras maestras a Londres estuvo precedido de arduas negociaciones destinadas a evitar una eventual confiscación en el caso de que alguno de los herederos de los industriales los reclamase, aunque el propio Shchukin, que falleció en París en 1936, dijo que había creado su colección para el pueblo ruso.
Dejá tu comentario