ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

24 de octubre 2007 - 00:00

Marías da rotundo cierre a pesimista fábula moral

ver más
Javier Marías, «Tu rostro mañana 3, Veneno y sombra y adiós» (Madrid, Alfaguara, 2007, 705 págs.)

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Llega a su fin, con este tercer tomo, «Tu rostro mañana», la monumental novela de Javier Marías, que le ha llevado más de una década y más de 1.600 páginas y ha sido el proyecto más ambicioso de quien es considerado como el más prestigioso e internacional de los escritores españoles.

Toda el novelas del ciclo de narraciones de «Tu rostros mañana» tienen como centro la historia de Jaime Deza, un académico español al servicio del MI5. Ha sido contratado por los servicios de inteligencia británicos para «leer» personas, «traducir» sus actitudes y prever su conducta. Dado que el final de esta estupenda novela queda de algún modo tan abierto como una vida real (aunque Marías concluye aquí la trayectoria de Deza en Madrid y se despide de los personajes que han participado de sus historias y hasta da a los lectores un adiós desde el título), se podría sospechar que el autor sólo ha añadido nuevas aventuras a ese personajes que desde su consagratoria « Todas las almas», donde establece su personal forma de autoficción, es considerado como su portavoz y alter ego.

Todo este notable ciclo narrativo pareciera estar dedicado a enfrentar las hipótesis de ese primer párrafo donde sostiene que «no debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido. Contar es casi siempre un regalo, incluso cuando lleva e inyecta veneno, también es un vínculo y otorga confianza, y rara es la confianza que antes o despuésno se traiciona, raro el vínculo que no se enreda o anuda».

Novela tras novela se han ido sucediendo las historias pero, además, con ese estilo que es su sello de autor de deslizarse hacia lo ensayístico, perderse en amenas disgresiones, avanzar por meandros y circunloquios, y no dejar de ofrecer a lectores inteligentes divagaciones sobre todo y todas las cosas.

A diferencia de las anteriores novelas del ciclo, en ésta Marías se muestra aún más exploratorio en el lenguaje y hasta se permite un humor por momentos impiadoso para contar historias de dolor, traición, violencia y muerte, para construir una extraordinaria y pesimista fábula moral.

M.S.H.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias