"Naturaleza muerta con frutas y tarro de jengibre". Oleo sobre tela de 46,4 cm x 61,4 cm.
Los artistas Paul Cézanne y Amadeo Modigliani lideraron Anoche una subasta de arte impresionista y moderno celebrada en Sotheby's, cuya venta total, de 238,6 millones de dólares, es la más alta registrada por la firma desde 1990.
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La pintura "Naturaleza muerta con frutas y tarro de jengibre" (1895), de Cézanne, se vendió en 36,9 millones de dólares, por encima de su valor estimado por la casa de remates, que era de 28 a 35 millones de dólares.
Este óleo sobre lienzo del maestro del impresionismo francés era la pieza central de la venta de Sotheby's, que ofreció 83 obras por un valor estimado entre 219,6 y 299,8 millones de dólares, de las que se vendieron 72, o el 83 por ciento en términos monetarios.
Se trató de una subasta "muy buena", en la que la mayoría de las obras se vendió dentro o por encima de los valores previstos, según comentó al término de la misma el director del departamento de arte impresionista y moderno de Sotheby's, David Norman.
El sólido resultado de la subasta es un reflejo más del reciente fortalecimiento del mercado del arte, en el que obras de maestros como Picasso han superado la barrera de los 100 millones de dólares.
Los altos precios de martillo alcanzados por muchas obras esta noche se alcanzaron tras pujas entusiastas tanto vía telefónica como en una sala de remates copada con 900 personas, el número de asistentes más elevado en la historia de Sotheby's.
La venta también se caracterizó por un extraordinariamente alto número de obras ofrecidas, 85, lo que extendió su duración más de lo habitual y demostró que los coleccionistas aprovechan este buen momento del mercado para vender obras.
"Estamos en presencia de un coleccionismo muy dinámico, de coleccionistas que ponen en venta sus obras porque sus gustos cambian, porque buscan beneficiar otras causas o simplemente porque piensan que ya es tiempo de vender esos activos", agregó Norman.
El mercado de arte se alimenta en la actualidad de una nueva clase de coleccionistas, que incluye a jóvenes empresarios y gerentes de fondos de inversión, así como a compradores acaudalados de países como Rusia, China y Japón.
Según Norman, sin embargo, en la venta de Sotheby's hubo apuestas de compradores de varios países y no dominó una nacionalidad sobre otra.
La otra gran estrella de la subasta fue la pintura de Modigliani "Le fils du Concierge" (1918), uno de los retratos masculinos más famosos del artista y uno de sus retratos de niño más conocidos, según los expertos de Sotheby's.
La obra se vendió en 31 millones de dólares, casi el doble de su valor máximo de salida, que era de 18 millones de dólares.
El precio alcanzado por esta pintura, que hace apenas una década se había vendido en una subasta en 9,5 millones de dólares, refleja que "los amantes de su obra han entendido su calidad y su rareza", ya que "no se trata de un clásico retrato de mujer o desnudo".
Entre las obras que habían generado alta expectativa y que sin embargo no encontraron comprador estaba un paisaje marino de Claude Monet, valorado entre 16,5 y 20 millones de dólares.
"Fue triste que no se vendiera, pero en este tipo de situaciones suelen combinarse los estimados (de valor de la obra) y hacia dónde se dirige la atención del mercado ahora", explicó Norman.
Otra de las piezas que no logró venderse fue el Picasso "Le Sauvetage" (1932), una composición colorista estilo surrealista de unos bañistas retratados como figuras acrobáticas, y cuyo valor estaba calculado entre 12 y 18 millones de dólares.
Según Norman, Picasso fue un artista tan prolífico que en cada subasta de arte moderno suelen salir a la venta muchas de sus obras, "tantas que el mercado no puede absorberlas", indicó.
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