ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de octubre 2008 - 00:00

Pauls: "Es fácil atacar a la TV desde afuera"

ver más
Gastón Pauls: «Hay algunos conductores que se burlaron en la radio de «Ser urbano» y ahora, como vieron que rinde, hacen lo mismo».
"No estoy de acuerdo con esos conductores de TV que cambian el auto o la ropa para ir a las villas, pero en su vida real tienen ropa o autos más caros porque no se animan a frecuentar zonas pobres. Me parece hipócrita", dice Gastón Pauls, referente de los docu-realities que proliferaron luego de su «Ser urbano» y «Humanos en el camino», y que ahora incursiona en una ficción con crítica al mundo de la TV.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El unitario en clave de comedia «Todos contra Juan», de su productora Rosstoc y Farfán TV para Fox Televisión, se estrena en «América» mañana a las 22. Protagonizada por Pauls, cuenta la historia de un actor que fue famoso durante su adolescencia a mediados de los '90 pero que, a raíz de un episodio provocado por él, terminó olvidado y busca regresar, 15 años después. Presenta puntos de contacto con su vida real, pues Pauls logró un meteórico éxito con «Montaña rusa» en los 90 y luego se alejó. También convocó a su compañero de «Montaña rusa», Sebastián de Caro, en un elenco que contará con las participaciones de Mariano Martínez, Cecilia Dopazo, Julieta Díaz, Julián Weich, Esteban Prol, Adrián «Facha» Martel y «Chiche» Gelblung, entre otros. Dialogamos con él:

Periodista: Esta es la primera ficción que usted produce. ¿Tiene algo de la novela social de «Vidas robadas» o «Montecristo»?

Gastón Pauls: No, en realidad hay una fuerte crítica a los medios y la TV, pero nada de trasfondo social. Es una comedia simple sobre un actor al que no le va bien en la actualidad pero tuvo mucho éxito en el pasado. Ese actor es interpretado por mi, Juan Perugia, que en la ficción fui parte de un elenco donde estaban Cecilia Dopazo, Julián Weich, Esteban Prol y Julieta Díaz. Y se muestra mucho de lo que me pasó a mi en algún momento, se habla de cómo se eleva y se olvida a una persona, de cómo la TV determina cuándo uno es éxito o es fracaso, pero sobre todo, en lo que uno se convierte cuando deja la tele. Se es cuando se está en TV y se es nadie cuando se desaparece.

P.: Usted critica la TV pero sigue trabajando en ella, ¿por qué no recurre al cine o al teatro?

G.P.: Es que muchos años me alejé de la TV e hice esos rubros; hoy la elijo porque es una plataforma que potencia, si está bien utilizada. No quiero prescindir de la televisión, ni voy a criticar cómo se trabaja en TV, porque es mucho más fácil hacerlo si uno está alejado que si uno está adentro. Lo haré desde este programa. El personaje llega a un punto de desesperación final que da miedo, pero yo creo obviamente, que hay vida más allá de la TV.

P.: ¿Cómo quedó su relación con «Telefé», que le prometió que saldría al aire hace meses y lo demoró, hasta que usted optó por mudarse a «América»?

G.P.: La no salida al aire por «Telefé» ocurre porque este medio se mueve por intereses, y los entiendo, lo que no quiere decir que los comparta. Como productor tomé la decisión de salir sí o sí este año y no quise esperar. Además en «América» me ofrecieron no sólo espacio inmediato este año sino 40 horas de ficción para el año que viene. «Telefé» se había comprometido a darme ciertos días concretos que no pudo cumplir, y como productor tengo mucho dinero invertido y me urge el lanzamiento.

P.: ¿Qué opina de los docurealities que surgieron después de «Ser urbano»: «La liga», «Cárceles», «Policías en acción», «Argentinos por su nombre»? ¿Son meras copias porque «Ser urbano» funcionó o hay otra búsqueda?

G.P.: Hay muchos que están hechos con honestidad, otros surgen de la misma gente que en su momento criticó o parodió en radio «Ser urbano» y, ahora, como vieron que rinde, hacen lo mismo, o algo parecido, eso pasa porque hay muy poca coherencia.

P.: Algunos noteros parecen irrumpir en cualquier zona, más allá del peligro, por lo que varios deben pagar por protección o por un testimonio, ¿usted lo hizo?

G.P.: No pagaría a un asesino o violador para que hable, aunque sé que otros lo hacen. Más allá de la tele, pasa por una elección más simple, más profunda. No es necesario pagar para que hablen. Además creo que los programas deben apuntar a generar algún cambio más allá de mostrar algo que genera impacto y rating. Con «Ser urbano» teníamos además una red social, «Proyecto El Puente», que proponía integración entre la gente necesitada y quienes podían ayudar. No era sólo una vidriera.

P.: Cuánto lo desvela el rating en una emisora de bajo encendido como «América». «Lalola» tuvo gran repercusión en premios y venta internacional pero terminó midiendo 5 puntos en ese canal.

G.P.: Primero espero ver en pantalla el espíritu de lo que armé, porque cuando pasa por sucesivas ediciones la salida al aire puede ser diferente a lo que uno imaginó. En cuanto al rating, lo bueno de «América» es que no hay presión, sé que no tendré que especular con el encendido y salir a agregar culos, tetas o armar escándalos entre el elenco para subir el rating.

Entrevista de Carolina Liponetzky

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias