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5 de abril 2011 - 21:31

Rodrigo de la Serna y Leandro Ipiña, una dupla sanmartiniana

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Rodrigo de la Serna encarna al General San Martín.
El "Libertador", el "Santo de la espada", "Don José". Varias fueron las denominaciones que recibió el General San Martín a lo largo de la historia; historia que hoy es retomada por Leandro Ipiña y Rodrigo de la Serna, director y protagonista de "Revolución. El cruce de Los Andes", respectivamente.

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Una investigación que duró cinco años, un rodaje de seis semanas, alrededor de 1.400 extras y un gran despliegue de producción compusieron esta ópera prima que llega a las salas el próximo 7 de abril. Esta realización conjunta de la TV Pública, Encuentro y el INCAA y apoyada por la Televisión española, fue filmada en partes iguales en San Juan y en la ex ESMA, donde se adaptaron salas para la ocasión. La cinta no sólo servirá al séptimo arte sino que tambén tendrá fines educativos, ya que se verá en las aulas.

Ipiña y de la Serna dialogaron con ámbito.com acerca de las satisfacciones y los obstáculos que les dio esta obra sobre uno de los próceres más importantes de la Argentina.

Periodista: ¿De qué se trata la película?

Leandro Ipiña: La película trata sobre el Ejército de los Andes, liderado por San Martín. Está relatada a través de la voz de un antiguo soldado. Trata de salir de esos cánones habituales del cine épico, retomando este género que en el ámbito nacional se dejó de lado hace 30 años. No es una película didáctica, es una ficción, si bien tuvo cinco años de investigación.

Rodrigo de la Serna: Es una película épica, de suspenso, un thriller, tiene cuestiones de western. Es un viaje a través del siglo XIX.

P: ¿Cómo fue interpretar a San Martín?

R. D: Fue tremendo, acaso el desafío más trascendente de mi carrera. Estoy muy orgulloso, fue una responsabilidad inmensa y estoy muy conforme.

P: ¿Cómo fue la filmación, teniendo en cuenta los escenarios naturales?

L. I: Tuvo seis semanas de rodaje. Tuvimos muchos recursos pero todos concentrados en poco tiempo. Tres semanas fueron filmadas en San Juan y otras tres en la ex ESMA, donde armaron decorados. Los días de rodaje en la cordillera fueron muy complicados, porque tuvimos gran cantidad de extras y de equipo técnico. La movilización de gente en lugares que no están aptos para eso y trabajar con animales fue dificultoso.

R. D: Fue precioso, estar ahí te coloca de una manera impresionante. Uno se imagina cómo hicieron estos hombres hace 200 años para hacer esta epopeya. Cuando estás ahí dimensionás más lo que fue. Se trató de un rodaje muy duro: a la mañana hacía mucho frío y al mediodía hacía mucho calor.

P: ¿Qué característica destacaría de San Martín?

L. I: Su capacidad de trabajo, su energía, su voluntad, su humanismo a toda costa, está extremadamente comprometido con lo que hace. Es como un héroe romántico. Termina dando la vida por la causa.

R. D: Era un ser humano fuera de lo común. Su inteligencia, su capacidad estratégica, su poder casi de alquimista, su poder de convencimiento, su enorme voluntad, son cosas que se dan muy pocas veces en un ser humano.

P: ¿Podría haber un "San Martín" en la Argentina de hoy?

L. I: San Martín es hijo de una época. Creo que estamos en un muy buen momento para Latinoamérica y puede haber personas que tengan esa voluntad y esa fuerza. Hay una cosa que es importante: a los próceres los hace la historia y el relato que los demás tienen sobre el prócer. San Martín fue un tipo odiado, caricaturizado permanentemente. Hoy lo podemos emparentar a muchísimos gobernantes de Latinoamérica, desde Evo Morales a Hugo Chávez.

R. D: No se si hay una persona como San Martín hoy. No se le puede pedir a un ser humano que tenga todas estas cosas. Hay otras personas muy valiosas que siguieron haciendo muchas cosas.

P: Interpretó a Alberto Granado, compañero del Che, ahora a San Martín ¿Sueña con otro personaje de este estilo?

R. D: Me acuerdo que estuve un poco deprimido después de hacer "Diarios de motocicleta" porque dije "tengo 28 años y ya está, ya hice el personaje más maravilloso que me podría haber tocado". Fue un poco triste, había que hacer un duelo. En este caso me tocó hacer a San Martín ¿Qué más le puedo pedir a la vida?

P: ¿Cómo ve la inclusión del cine en las aulas?

R. D: Me parece una manera brillante de generar interés por la historia. El cine es una herramienta movilizante, que emociona, que invita a la reflexión. Hay dos cuestiones muy importantes en esta película: genera suspenso pero también puede generar un debate muy necesario. Pocas veces se combinan estas dos cuestiones en una obra.

Entrevista de Guadalupe Rivero

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