En la guerra por el futuro de los DVD de alta definición parece empezar a perfilarse un ganador. Las ventas por las fiestas -uno de los puntos clave para la evaluación en los Estados Unidos- han sido ampliamente beneficiosas para el HD DVD, formato que comercializa sus reproductores a menos de 200 dólares por unidad y que desde noviembre pasado y gracias a un acuerdo con un hipermercado, ha logrado colocar 90.000 nuevos aparatos hogareños a un precio inferior a los 100 dólares.
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Los especialistas suman otras explicaciones al fenómeno: en primer término, los discos HD DVD funcionan muy bien en todos los aspectos y particularmente en lo que hace a la interactividad, lo que permite a sus productores incorporar una serie de características especiales que funcionan como experiencia integral al momento de ver una película, permitiendo, por ejemplo, el acceso a documentales y detrás de escena específicos para un momento del film.
En segundo lugar, la decisión reciente de Paramount y DreamWorks de editar sus películas únicamente en HD DVD ha dado un golpe bastante duro al campo del Blu-ray, y de un apoyo masivo de las majors de Hollywood, el formato hoy sólo cuenta con tres estudios comprometidos con la causa. En tercer lugar, el HD DVD es el único que, a la fecha, ofrece interacción con Internet total, una característica que el Blu-ray viene prometiendo hace tiempo pero que no ha podido todavía resolver.
En cuarto lugar, el HD DVD es multizona, es decir que sus discos funcionan en cualquier lugar del mundo mientras que los de su rival utilizan el obsoleto método de parcelas que tenía el DVD tradicional. Finalmente, la ecuación se completa con la aparición en China del CHDVD, un formato que sólo difiere del HD DVD en la modulación de sus lectores láser y que, si bien no es compatible, se fabrica con los mismos elementos, con lo que la reconversión industrial para fabricar reproductores de HD DVD es meramente una cuestión de decisión.
Así, el gigante asiático está en condiciones de proveer al mercado de lectores HD DVD todavía más económicos. Con estas realidades, la batalla por el futuro del DVD de alta definición parece ingresar en sus instancias definitivas. Queda simplemente observar hasta qué punto el campo del Blu-ray está dispuesto a porfiar en una tecnología, hasta el momento, perdidosa.
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